Lorca comienza a recibir propuestas ciudadanas para el gran corredor verde sobre las vías del tren

La asociación LorcaBiciudad ha presentado una batería de propuestas para convertir el corredor generado por el soterramiento del ferrocarril en Lorca en una vía verde urbana. El colectivo enmarca su proyecto en la llamada a la participación del alcalde, Fulgencio Gil, quien anunció una recogida de ideas “para diseñar Lorca entre todos”. Para la asociación, este espacio representa una oportunidad histórica para mejorar la calidad de vida de la ciudadanía.

El eje de la propuesta es crear un espacio seguro y real para la movilidad activa, donde caminar, pedalear o patinar sean actividades cotidianas y libres de vehículos a motor. LorcaBiciudad subraya que el diseño final dependerá de las condiciones técnicas de Adif, pero su visión es la de un corredor que combine sostenibilidad, cultura y bienestar.

Un refugio climático y cultural

Ante la imposibilidad de plantar árboles de gran porte en gran parte del trazado, la asociación propone alternativas para generar sombra y confort. Entre ellas se incluyen pasillos de pérgolas con vegetación autóctona, un jardín botánico lineal con la biodiversidad local, macro-maceteros y jardines verticales.

El proyecto también busca recuperar el patrimonio con la iniciativa “Un paseo por nuestra historia”, que integraría elementos ferroviarios originales. Además, se pide la cesión de la antigua estación de trenes de Sutullena al Ayuntamiento para su gestión pública y la inclusión del trayecto en la Red de Vías Verdes de la Fundación de Ferrocarriles Españoles.

Obstáculos en el trazado

Sin embargo, el proyecto se enfrenta a importantes desafíos. Tras una visita realizada en octubre de 2024 junto a la Plataforma por la Calidad del Paisaje, se identificaron varias interrupciones en el trazado, como respiraderos y salidas de emergencia de los túneles por los que circularán los trenes.

El mayor obstáculo, según la asociación, es la estación principal de Sutullena y el nuevo macroaparcamiento en superficie proyectado junto a ella. Esta infraestructura ocupará todo el terreno hasta el cruce de la Alameda de Cervantes, lo que dificultará la continuidad de la vía verde de un extremo a otro de la ciudad en un eje de más de tres kilómetros.

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