La Oficina Española de Integridad en Investigación ha dado a conocer en una publicación en X que el estudio en cuestión fue señalado por un usuario de PubPeer, una plataforma web donde científicos debaten posibles errores o fraudes en estudios.
En concreto, el usuario denunció que había encontrado imágenes de muestras duplicadas y superpuestas. Una característica que, según apunta la Oficina Española de Integridad en Investigación, puede ser declarada como mala praxis.
Ahora bien, el comentario de PubPeer es del pasado mes de enero y en la página web se puede observar que tanto Barbacid como Carmen Guerra, segunda autora del estudio, responden al usuario admitiendo el error.
Mariano Barbacid admite, incluso, haber encontrado otro error en otra de las figuras que incluye el estudio y promete cambiarlo de manera inmediata. Guerra, por su parte, explica en febrero que las figuras revisadas han vuelto a ser enviadas a la revista.
En la retractación y parece que vuelta a publicación del artículo del Dr. Mariano Barbacid, según PubPeer, hay más cosas que son sospechosas y deben aclararse.
Estas imágenes duplicadas son malas praxis si se confirman. https://t.co/y8pCbo8wZs pic.twitter.com/ERsUpYceUc
— Oficina Española de Integridad en Investigación (@OIntegridadEsp) April 29, 2026
En conversación con EL ESPAÑOL, Carmen Guerra aclara que «estos problemas en la preparación de las figuras ocurrieron entre versiones de trabajos al reducir el número de paneles en las figuras».
Sigue asegurando que «se comunicaron inmediatamente a la revista para incorporar la corrección correspondiente. Están ya corregidas en la versión del trabajo que se ha mandado por la vía de la ‘direct submission'».
Además, aporta imágenes en las que se ven las figuras de muestras corregidas con respecto a las que han sido señaladas como duplicadas y superpuestas. Es decir, este error está resuelto desde antes de que PNAS anunciase a Barbacid la retirada de su estudio.
Tal y como explica este artículo de EL ESPAÑOL, la revista de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos se puso en contacto con el investigador español el pasado 19 de marzo para comunicarle la decisión.
A la izquierda, las figuras duplicadas señaladas en verde y las superpuestas en rojo que un usuario denunció en PubPeer; a la derecha, las imágenes corregidas aportadas por Carmen Guerra, autora del estudio.
PNAS considera que existe un «conflicto de interés» entre los autores Mariano Barbacid, Carmen Guerra y Vasiliki Liaki porque son copropietarios en Vega Oncotargets, una spin-off fundada por el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) y la Fundación CRIS.
Esta empresa busca desarrollar nuevos tratamientos contra el cáncer de páncreas, que es precisamente lo que investigaban en el estudio. Los autores declararon este conflicto y volvieron a enviar el estudio el pasado 7 de abril a la revista.
Tanto PNAS como Guerra insisten en que en la investigación no se ha encontrado ningún problema científico y que continúa adelante. «El valor de la investigación en sí no está en duda», declaró la revista científica.
Por eso, Barbacid y su equipo confían en que el estudio sea publicado nuevamente en los próximos días. Esta investigación con sello español ha causado una gran expectación por sus buenos resultados en ratones.
Crisis de reputación
El CNIO, órgano al que pertenecen Barbacid, Guerra y otros autores del estudio, estudia ahora mismo si el problema por la falta de declaración de intereses económicos incumple su código de buenas prácticas.
Otro escollo para la institución en la que este mismo jueves se han producido varios despidos y se ha conocido que sus patronos privados abandonan el órgano rector debido a las sucesivas crisis reputacionales que el CNIO vive en los últimos meses, tal y como ha podido confirmar EL ESPAÑOL-Invertia.
El estudio consiguió la regresión del cáncer de páncreas, conocido por ser el tumor más letal, en un grupo de ratones usando un cóctel de tres fármacos: afatinib, daraxonrasib y un degradador de Stat3.
El científico español y su equipo intentan curar el cáncer de páncreas en humanos, que es más agresivo que en ratones, con el cóctel de fármacos antes citado adaptado a los humanos y, para ello, necesita tiempo e inversiones económicas.

Aunque científicamente la investigación no ha sido cuestionada, los autores del estudio esperan que los últimos inconvenientes no supongan un problema en la búsqueda de inversores.
Si bien los fármacos empleados en la investigación han dado buenos resultados, el equipo planea encontrar y desarrollar nuevas moléculas que hagan la misma función pero generen una menor toxicidad.
Para llegar a cumplir el sueño de curar el cáncer de páncreas en el futuro, aparte de demostrar que esta terapia sirve para los humanos, el equipo necesita recaudar hasta 30 millones de euros.
El equipo ha conseguido a través de una campaña con CRIS contra el cáncer recaudar hasta 3,5 millones de euros que, en principio, seguirán destinados a la investigación para poner fin a la amenaza del cáncer de páncreas.













