El periodista y creador de contenido Rafa Escrig ha visitado El Partidazo de COPE para presentar su primer libro, ‘El fútbol es nuestro’ (Geoplaneta). Durante su entrevista con Juanma Castaño, Escrig ha repasado sus diez años de carrera en YouTube, una trayectoria que lo ha consolidado como un contador de historias que se aleja del periodismo convencional para centrarse en el fútbol modesto y en todo lo que rodea al deporte.
Un libro para que no se pierda en internet
Preguntado por la razón de escribir un libro en la era digital, Escrig ha explicado su deseo de crear un objeto perdurable. «Para que las cosas que he vivido en estos 10 años no se pierdan en Internet», ha afirmado. Considera que mucho contenido digital, «por mucho que esté ahí, ya no existe». Para él, el libro es algo tangible que trasciende el presente: «Esto lo van a poder tocar mis hijos, lo van a poder tocar mis nietos, y aunque sea solamente en el entorno familiar y en el entorno de los amigos, esto ya es para siempre«.
Escrig es consciente de que el hábito de la lectura no está muy extendido entre los aficionados al deporte. «Creo que se lo compran muchos más de los que se lo leen», ha admitido, señalando que para muchos seguidores puede ser un «objeto ya casi de memorabilia«. Sin embargo, su aspiración es llegar a un público más amplio: «A mí me gustaría que lo leyeran gente que no me conoce o gente que tiene una concepción del fútbol que va más allá de los grandes nombres y los grandes clubes«.
Vivir de contar historias
A sus 32 años, y a pesar de su creciente reconocimiento y su trabajo en plataformas como DAZN, el gran sueño profesional de Escrig es la estabilidad. «Mi sueño profesional es vivir de esto«, ha confesado. Su mayor anhelo es poder mirar atrás con 67 años «y decir que le he dedicado toda mi vida a contar historias de fútbol». Ha explicado que su modelo de negocio se basa en la autofinanciación de sus viajes y en los patrocinadores, ya que con los ingresos de YouTube «no soy capaz de pagar a mi cámara y a mi editor».
Esta visión se resume en una de sus frases más definitorias, con la que se identifica plenamente. «Yo siempre he dicho que soy una persona que lleva 10 años hablando de fútbol sin hablar de fútbol«, ha comentado, añadiendo con rotundidad que «seguramente soy un periodista que se va retirar sin haber dado nunca una noticia«. Su enfoque no está en la exclusiva, sino en «todo lo que rodea al fútbol».
La energía como seña de identidad
La pasión que imprime en su trabajo es su gran seña de identidad. Una energía que, en ocasiones, ha sido recibida con sorpresa. Escrig ha relatado una anécdota reciente mientras grababa un contenido para la UEFA en Vallecas sobre la historia del Rayo Vallecano. «UEFA me ha dicho, nos encanta, pero por favor, menos energía. Es tan enérgico este chico que parece agresivo«, ha contado entre risas, asumiendo que es su manera de transmitir lo que siente.
Su trabajo le ha llevado a explorar los rincones más inesperados del fútbol mundial, desde el derbi de Bulgaria entre el Levski y el CSKA de Sofía, que describe como «la excusa para zurrarse», hasta los clásicos humildes de Argentina, que le impactaron incluso más que el famoso River-Boca. Para Escrig, el fútbol es la herramienta para analizar la sociedad: «Cómo el fútbol es capaz de meterse en política, en sociología, en dividir familias, en juntarlas».













