No ha sido una temporada fácil para Ousmane Dembélé. De tocar el cielo el curso pasado, donde se coronó campeón de prácticamente todo, batió récords goleadores y fue galardonado con el prestigioso Balón de Oro al mejor jugador del año, a revivir el infierno de las lesiones. Esa lacra que le había acompañado durante toda su carrera y que parecía desterrada.
Luis Enrique no pudo contar con su letal ‘Mosquito’ durante catorce partidos debido a diversas molestias. El asturiano, sin embargo, optó por no arriesgar con su estrella, ni con ninguno de los multiples lesionados que ha tenido esta campaña. La acumulación de partidos sufrida en la 24-25 ha pasado factura al PSG durante varios tramos de la competición.
«Conocemos perfectamente a los jugadores y no queremos correr riesgos. Intentamos gestionar a cada jugador de la mejor manera posible. Las lesiones forman parte del fútbol de alto nivel y hay que saber tenerlas en cuenta», aseveraba en febrero el gijonés.
Dembélé, héroe del PSG en Anfield / EFE
El plan del cuerpo técnico y los servicios médicos del Paris Saint-Germain era tener a sus futbolistas al cien por cien en marzo y abril, cuando se deciden los títulos. Y, a juzgar, por los resultados, les ha salido a la perfección. Salvo Achraf Hakimi, lesionado en la ida de semifinales contra el Bayern, Lucho tiene a toda la plantilla a su disposición y enchufada para el principal objetivo de la temporada: revalidar el título de campeón de Europa.
Letal en Champions
Dembélé está de vuelta. O nunca se fue, como prefieran. Superados esos contratiempos musculares, el ’10’ ha regresado por sus fueros, siendo aquel futbolista diferencial que el curso pasado firmó una barbaridad: 35 goles y 16 asistencias. En el mencionado encuentro contra el Bayern, ‘Dembouz’ lideró a las tropas parisinas con una actuación estelar, dos tantos y un pase de gol a João Neves. Un desempeño que le valió para ser escogido por la UEFA como el mejor futbolista de la ida de semifinales, superando a su compatriota Antoine Griezmann.
Molestias a parte, Ousmane Dembélé está firmando una temporada sobresaliente, consolidándose como uno de los jugadores más decisivos de Europa. Lo demostró ante el Bayern y también en la eliminatoria contra el Liverpool, cerrando el partido en Anfield con un doblete.













