La Policía Nacional ha detenido en Córdoba a una maestra de un colegio público, ubicado en la zona sur de la capital, por maltratar, supuestamente, a 18 niños y niñas de educación Infantil. Según confirma este cuerpo de seguridad a Diario CÓRDOBA, la docente fue arrestada el 12 de marzo pasado, después de que las familias de los alumnos denunciaran los hechos.
Tras prestar declaración en la comisaría, esta persona fue puesta en libertad. Sin embargo, la Policía Nacional ha trasladado los hechos a la Justicia y en estos momentos un juzgado de Instrucción investiga lo ocurrido.
Tocamientos y encierros a oscuras
La causa ha sido avanzada por el diario ABC y confirmada a este periódico por la Policía Nacional y por fuentes próximas a los afectados. Padres y madres de estos alumnos, que tienen muy corta edad, han denunciado supuestos tocamientos en los genitales (tanto por una búsqueda de placer o relajación, como con efectos violentos), encierros en el baño del colegio con la luz apagada y otras situaciones de maltrato. Afirman que algunos niños se encuentran «muy mal» como consecuencia de esta experiencia.
Las mismas fuentes indican que la docente denunciada ha sido apartada del centro, pero la delegación territorial de Educación ha rechazado informar sobre esta medida. A preguntas de este periódico, tampoco ha aclarado si la persona denunciada es maestra o personal de apoyo. Las familias indican que era una profesional de apoyo que sustituía a la maestra titular.
La Junta realiza «los trámites pertinentes»
Desde la Junta de Andalucía explican que la Consejería y la delegación de Educación han realizado, a través de la inspección, «los trámites pertinentes en este tipo de casos». Además, permanecen a disposición del juzgado «para todo aquello que necesiten o soliciten». Por último, avanzan que «no realizaremos ninguna declaración más al respecto, por respeto al procedimiento».
Este periódico ha intentado, sin éxito, conocer una valoración del director del colegio público afectado por este supuesto maltrato a alumnos. Familias apuntan que la maestra, presuntamente, podría tener problemas psicológicos. Señalan, además, que la denuncia ha generado división en la comunidad educativa, entre familias de los alumnos y también respecto a responsables del centro que, en principio, no las habrían apoyado.
















