El nueve veces campeón del mundo ha vuelto a sonreír después de un mal día. Muchos dirán, después de otro mal día. Marc Márquez (Ducati) se ha pasado seis horas en el boxe del equipo Ducati Lenovo de Jerez. Bueno, al igual que el resto de pilotos de MotoGP. Al igual que su hermano Àlex, brillantísimo ganador ayer del Gran Premio de España con un dominio total desde la segunda vuelta cuando superó a su colega y se fue, 23 vueltas después, hacia la meta.
‘Il Cannibale’, que sigue pensando, aunque no lo diga, que aún está a tiempo de enderezar una temporada que no ha empezado muy bien. El mayor de los Márquez Alentá mantiene el mismo pensamiento que el veterano campeonísimo de rallys Carlos Sainz: “Esto no es como empieza, es como acaba”. Y Marc piensa que aún puede renovar su título. Pero para eso, todos, fábrica, equipo y pilotos deben trabajar duros en la misma dirección.
“Llevo muchos años en esto”, ha comentado hoy Marc a El Periódico al concluir una jornada agotadora de seis horas en la pista. “Tengo muchas carreras en mi espalda y sé que, después de un día malo, como el de ayer con una caída muy desafortunada, empieza todo de nuevo, o casi. Hay que saber entender esas caídas. Cometimos un error, hay que aprender y olvidar. Hoy empezaba un nuevo día donde tocaba trabajar de firme para evolucionar la moto y mejorar poco a poco. Hemos trabajado para la fábrica y también para nosotros, claro”.
«Ducati me ha vuelto a demostrar, aunque yo nunca he tenido dudas, que tiene un tremendo potencial y que, tanto ganando como persiguiendo a los que ganan, jamás dejará de trabajar duro para mejorar».
El mayor de los Márquez mostró su mejor sonrisa y actitud ante el grupito de enviados especiales que se quedó un día más en Jerez, compartiendo la idea del ingeniero Gigi Dall’Igna, que dijo que estaba más pendiente del test del lunes que del gran premio. “Pues sí, hemos trabajado duro en la aerodinámica de la moto y también, sí, en el chasis, detalles que podrían ayudarnos a todos los pilotos Ducati. Y, en ese sentido, todo ha ido muy bien porque todos hemos coincidido, fundamentalmente, en lo que necesitamos o en la dirección a seguir. Lo digo porque, a veces, se dice que Ducati sigue mis indicaciones y no es así, no, aquí participamos todos en la evolución y desarrollo de la moto, como debe ser”.
Marc confesó que tiene muy claro que necesita para mejorar, para acercarse a las Aprilia, que hoy, en el test de Jerez, han vuelto a ser las más veloces. “Hay que saber cuándo meter esos cambios aerodinámicos y de chasis que hemos probado. No es fácil pues, dentro de tres semanas, tenemos otro lunes de test en Barcelona”.
El nueve veces campeón del mundo confesó que había sido un día de mucho trabajo, duro, pero entretenido para el piloto. “Tras un día así, te sientes muy satisfecho y orgulloso de trabajar con y en una fábrica como Ducati donde sabes que, ganando o persiguiendo a los que ganan, siempre vas a tener un departamento de competición que no parará de buscar soluciones a tus problemas. Y, hoy, dese luego, Ducati me ha demostrado que no piensa detenerse hasta que sus pilotos tengan una moto tan competitiva como la mejor. Ducati me ha demostrado hoy, una vez más, el potencial que tiene”.
Márquez reconoció que, durante las seis horas de test, no se ha fijado en nadie ni en nada que no tuviese que ver con lo que estaba probando. “¿Ha pasado algo? ¿alguien ha probado algo nuevo, muy nuevo, sabéis algo?”, le ha comentado a Germán García Casanova, de Motorsport.com. “Bueno, los hay que, incluso, han probado cosas del 2024”. “¡Caray!, pues yo ni idea, la verdad”.
«Hemos probado muchas cosas, sobre todo mejoras en aerodinámica y chasis, que, tal vez, nos puedan ayudar en Le Mans dentro de diez días, aunque es otro circuito, otro clima, pero, bueno, lo importante es creer».
Cuando se le preguntó si algunas de las mejores que han probado podrían probarse, dentro de diez días, en Le Mans. “Hay cosas que nos pueden ayudarnos de forma inmediata, tal vez, sí, en Le Mans (Francia), lo que no significa, desde luego, que vayan a funcionar mejor o peor, pues se trata de una pista muy distinta a Jerez, otro clima, por descontado. Será otro mundo pues, como ya dije el domingo al acabar la carrera, cuando llevamos cinco horas de test dando vueltas en Jerez, todo lo que pones en la moto, dada la goma acumulada, funciona, pero puede ser una mejora falsa, hay que ir con cuidado”.
Y Marc Márquez desaparece entre aplausos de cinco trabajadores de Jerez que le piden que vaya con cuidado al pasar bajo una inmensa, grandiosa, grúa, que sigue desmontando todas las carpas del GP. Y, por descontado, firmó los cinco chalecos de los cinco trabajadores del circuito. Faltaría.
Suscríbete para seguir leyendo














