El juicio contra el exministro José Luis Ábalos en el Tribunal Supremo encara una nueva fase a partir de este miércoles, una vez solventada la parte de la prueba testifical relacionada con los «enchufes» en empresas públicas de dos mujeres relacionadas con el que fuera titular del Ministerio de Transportes. El tribunal tratará ahora de aclarar las mordidas relacionadas con el disfrute por parte del también ex secretario de Organización del PSOE de un chalet en la zona gaditana de La Alcaidesa que habrían comprado los socios del empresario Víctor de Aldama en el negocio de los hidrocarburos.
Para aclarar este asunto están llamados como testigos, entre otros, Leonor González Pano, que fue pareja del comisionista y administradora de la empresa Have Got Time, que fue la que compró el citado inmueble. Está igualmente citada su madre, Carmen Pano, socia de Aldama igualmente imputada en el caso hidrocarburos que investiga el juez Santiago Pedraz en la Audiencia Nacional. Esta mujer ha confesado varias veces en sede judicial haber llevado 90.000 euros en efectivo a la sede del PSOE en Ferraz.
Según el auto con el que el magistrado del Supremo Leopoldo Puente finalizó la instrucción de esta parte del caso –que se centra en las mordidas que pudieron obtener Ábalos y el que fuera su asesor en el Ministerio a cambio de adjudicaciones millonarias para la compra de mascarillas– Koldo realizó determinadas gestiones en favor de la empresa de hidrocarburos Villafuel, igualmente vinculada a Aldama. Estos movimientos habrían tenido como consecuencia que el exministro se beneficiara del alquiler de un chalet en la zona de La Alcaidesa (Cádiz) pagado por Have Got Time.
En concreto, el asesor del Ministerio de Transportes, siempre con el conocimiento de su jefe, pudo haber influido también para que se concertara una entrevista con los socios de Aldama Claudio Rivas y María del Carmen Pano Sánchez, interesados en obtener una licencia de operador de hidrocarburos para la mercantil Villafuel, con Juan Ignacio Díaz Bidart, jefe en ese momento del gabinete de la ministra de Industria, que era entonces María Reyes Maroto».
Víctor de Aldama y Claudio Rivas / UCO de la Guardia Civil
Air Europa
Previsiblemente, las acusaciones populares intentarán rescatar también para el juicio otra de las manifestaciones realizadas por Leonor González con motivo de su declaración el pasado mes de junio ante el juez instructor Leopoldo Puente. En dicha ocasión, explicó que su pareja en 2020, que era el empresario Víctor de Aldama, le contó que el propietario de Air Europa, Juan José Hidalgo, entregó a Koldo García, asesor del exministro José Luis Ábalos, una bolsa con 500.000 euros por el rescate de la compañía. Puntualizó que no sabía si dicha cantidad era para el exministro.
Por lo que se refiere a Carmen Pano, en su declaración ante el Supremo en febrero de 2025 admitió que su hija y el dueño de Have Got Time, Claudio Rivas, le dijeron sobre la propiedad en La Alcaidesa «había que comprarla para alquilársela a una persona», que acabó siendo José Luis Ábalos, que «pagó dos meses de fianza y el mes en curso. Y dejó de pagar porque fue cesado como ministro».
Señaló que Have Got Time habían sido los terceros que intentaron comprar el chalé –la investigación ha acreditado que antes lo intentaron unos empresarios venezolanos también relacionados con Aldama– y que «el señor Claudio Rivas quería una licencia de hidrocarburos». Añadió: «Luego yo entendí que la compra de esa casa era como pago de esa licencia de hidrocarburos».
Pagos en Ferraz
Además, y aunque este asunto ha pasado a ser investigado en la parte de la causa que se lleva en la Audiencia Nacional, las acusaciones tratarán de introducir en el interrogatorio el asunto sobre las entregas de efectivo en Ferraz. La intención de esta parte es relacionarlas con las entregas de efectivo por parte del PSOE por gastos adelantados al propio Ábalos y a Koldo que ya salieron a colación el primer día del juicio en relación con el hermano de este último, Joseba García, que admitió haber recogido personalmente sobres con dinero en dos ocasiones.

La empresaria Leonor González Pano, y su abogado, llegan a declarar como testigo por el ‘caso Koldo’, ante el Tribunal Supremo, a 4 de junio de 2025, en Madrid (España). / Alberto Ortega
En su declaración ante el Supremo, Pano situó en octubre de 2020 las dos entregas en efectivo de 45.000 euros que dijo haber realizado en la sede socialista de la calle madrileña de Ferraz a petición del comisionista Víctor de Aldama. La testigo explicó que llevó el dinero del despacho de Aldama, en la calle de Alfonso XII, porque él le dijo que «no podía, no tenía el chófer y no había nadie para llevar el tema», aseguró en dicha ocasión.
Versiones contradictorias
Así, en función de la generosidad o no del tribunal se entrará en esta versión, que el propio Aldama no ha dudado en calificar de «ridícula» ante el juez Santiago Pedraz, que investiga el presunto fraude inicial de 182,5 millones en el IVA de los hidrocarburos.
Según el acusado que comparte banquillo con Ábalos y Koldo, Carmen Pano «se lo estaba inventando todo». «Ella me daba a mí para entregarle a ellos. Que yo le entregara a ella para darlo es falso», ha relatado, para después preguntarse: «¿Qué más me daría a mí decir que entregué 90.000 euros para la sede del PSOE si ya he reconocido cantidades más graves?».
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