La Sección Segunda de la Audiencia de València ha condenado a L. R. V., de 22 años de edad, a cinco años de cárcel como autor de un delito de robo con violencia en concurso con una detención ilegal a 5 años de cárcel por agredir y secuestrar a un comerciante de Gandia.
Los hechos ocurrieron a las nueve de la noche del 13 de marzo de 2023 cuando el condenado, junto con otra persona que no ha podido ser localizada, entraron a un comercio de la calle Séquia Assut de Gandia, entre Benipeixcar y Benirredrà, para robar. Una vez en el interior, como el dueño se negaba a darles el dinero, lo apuñalaron causándole lesiones en el tórax que le afectaron al pulmón izquierdo provocándole un neumotórax, así como en la espalda y brazos al intentar defenderse.
Los vecinos le escucharon pedir auxilio
Una vez herido, le robaron la recaudación que ascendía a 700 euros así como un teléfono móvil de alta gama; una cámara de fotos 4 K; una réflex Canon y un objetivo; una chaqueta de marca y le rompieron un teléfono móvil para que no pidiera ayuda. Lo ataron de pies y manos dejándolo encerrado con la llave echada y marchándose del lugar.
La víctima logró acaparar la atención de los vecinos al escuchar las peticiones de socorro y auxilio, por lo que llamaron a la Policía Nacional. Una vez llegaron los agentes al lugar y al ver que no se podía acceder al comercio ni el herido tampoco podía abrir, tuvieron que movilizar a los Bomberos para que derribaran la puerta del local y así poder entrar en a la tienda y rescatar a la persona herida.
Tras ser atendido, el hombre fue trasladado en ambulancia al Hospital Francesc de Borja de Gandia, donde quedó ingresado y explicó a los investigadores lo que había ocurrido. Una vez obtenida su declaración, los agentes de la Comisaría de la Policía Nacional instalaron un discreto dispositivo de vigilancia en las inmediaciones de donde vivía uno de los autores.
Su cómplice huyó a su país de origen
De hecho, fue a los tres días de haber ocurrido la agresión y detención ilegal cuando sorprendieron al ahora condenado cuando accedía a su casa. Los policías se identificaron y el delincuente echó a correr por lo que al ser alcanzado por uno de los agentes le propinó un puñetazo con la intención de eludir el arresto.
En su poder se halló parte del botín dado que, el resto, se lo había repartido con su cómplice quien, nada más enterarse de la detención de su amigo, emprendió la huida a su país de origen de ahí que no haya podido ser juzgado al no ser localizado.
Esta semana, en el juicio, el detenido ha reconocido los hechos y ha aceptado cumplir la pena de cinco años y un día de cárcel como autor de un delito de robo con violencia en concurso con una detención ilegal; seis meses y un día por el atentado al agente policial al que agredió cuando iba a ser detenido; y multa por dos delitos leves de lesiones a los policías.
También deberá hacerse cargo de las costas e indemnizar al dueño de la tienda con unos 2.400 euros y a los policías con 260 euros. Teniendo en cuenta que el detenido no tiene ingresos, como así reconocía en la sesión, aceptaba conmutar la responsabilidad civil por trabajos en beneficio de la sociedad.
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