Chevron y Exxon baten previsiones pero sus beneficios se ven afectados por Ormuz

Las dos grandes petroleras estadounidenses, Chevron y Exxon Mobil, han batido previsiones con sus resultados del primer trimestre de 2026, sin embargo, sus ganancias se han visto afectadas por la interrupción de los envíos de crudo debido al cierre del estrecho de Ormuz.

Y es que, con la guerra de Irán, la entrega física de petróleo se ha vuelto imposible ante el bloqueo de esta ruta marítima estratégica y las compañías no pueden contabilizar los beneficios de esas coberturas hasta que el crudo se entregue físicamente.

Así, en el caso de Chevron, ha obtenido un beneficio neto de 2.210 millones de dólares entre enero y marzo, lo que supone un descenso del 36% frente a los 3.500 millones del mismo periodo del ejercicio previo.

Esto se traduce en un beneficio por acción (BPA) de 1,11 dólares y un BPA ajustado de 1,41 dólares por título, por encima de los 0,95 dólares anticipados por el consenso, aunque se trata de su mayor pérdida desde octubre de 2020.

Los ingresos, en cambio, no han superado las estimaciones al alcanzar los 48.607 millones de dólares en comparación con 52.100 millones de dólares proyectados por los analistas.

Además, las refinerías de Chevron han registrado una pérdida de 817 millones de dólares frente a un beneficio de 325 millones en el trimestre pasado, debido a los márgenes más bajos, los efectos temporales sobre las coberturas financieras y los mayores costes de transporte.

«A pesar de la creciente volatilidad geopolítica y las consiguientes interrupciones en el suministro, Chevron registró un sólido desempeño en el primer trimestre, lo que subraya la resiliencia de nuestra cartera y el valor de una ejecución disciplinada», ha dicho Mike Wirth, presidente y consejero delegado de Chevron.

«Continuamos monitoreando de cerca la situación en Oriente Medio, priorizando la seguridad de nuestro personal y la integridad de nuestros activos y operaciones», ha añadido.

Respecto a Exxon Mobil, el beneficio neto ha bajado un 45%, hasta los 4.183 millones de dólares, o un BPA de 1 dólar, y también ha mejorado las previsiones del mercado. Al igual que los ingresos, que se han ubicado en 85.138 millones de dólares en comparación con los 82.180 millones de dólares adelantados por el consenso.

Con todo, cabe recordar que la petrolera ya había advertido a principios de abril que la guerra de Irán pesaría en sus resultados. De hecho, las refinerías de Exxon han mostrado una pérdida de 1.260 millones de dólares por los efectos temporales sobre las coberturas financieras que no se han compensado con entregas físicas.

«Los acontecimientos en Oriente Medio pusieron a prueba nuestra solidez, y la seguridad de nuestros empleados sigue siendo nuestra máxima prioridad. Dichos acontecimientos también subrayaron la importancia de contar con productos energéticos fiables y asequibles, así como el valor de las capacidades que hemos desarrollado para suministrarlos», ha afirmado Darren Woods, presidente y consejero delegado de Exxon.

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