La lesión de Antonio Casas ha colmado la paciencia de Nicolás Larcamón que ayer en rueda de prensa aseguró que no se iría de El Molinón sin antes convocar una reunión interna para analizar todas las circunstancias que han llevado al Sporting a tener siete jugadores lesionados para el partido contra el Celta Fortuna. «Hay una cuestión que claramente tenemos que atender. Convoqué una reunión ahora mismo porque no me quiero ir de este estadio sin entender mejor en qué estamos fallando. Es evidente que, ante las situaciones de lesiones, más allá de que hay diferentes tipos porque no son todas cuestiones musculares, hay que analizar y contextualizar. Estamos encomendados a atender ese tema», expresó el míster argentino.
En el caso concreto de Casas, explicó que sufría una pequeña molestia en la primera parte, agravada por un choque. «Lamentablemente, en la última acción del primer tiempo le llegan en una carga atrás y le hicieron una molestia», desveló el técnico argentino sobre la lesión del delantero cordobés que apunta a tener una rotura en el isquiotibial. A falta de más pruebas, la sensación que transmitió Larcamón no fue positiva. «Decidimos no forzarlo porque no tiene buen aspecto. Esperemos los estudios para ojalá determinar que no sea una rotura, pero estamos a la espera de confirmar con las imágenes la gravedad de la lesión», apuntó el técnico argentino.
Casas no fue el único que acabó lastrado. Pablo García también fue sustituido al descanso por un problema con el talón y, al igual que el delantero, tendrá que ser sometido a pruebas.
Respecto a la reunión que desveló el técnico, son varias las áreas a analizar para llegar al fondo de la cuestión. «Todos estamos buscando hacer aporte y después termina habiendo una necesidad de entender responsabilidades», señaló Larcamón. Uno de los focos a los que se apunta es el césped, que el propio Riestra comentó hace unos días que se está estudiando si se tendrá que levantar para instalar uno nuevo. Guille Rosas, que acabó jugando como carrilero izquierdo, también afirmó que desde el vestuario han trasladado a la directiva rojiblanca su preocupación con el estado del campo.
Otra de las cuestiones está en la gestión de cargas y los trabajos realizados en verano que han influido para que en este inicio de liga hayan caído varios futbolistas. Resalta que varios de ellos, Otero, Iosifov, Bruno Rubio y el propio Casas, sufren roturas musculares en la misma zona, el isquiotibial. Otros como Loum, Nacho Martín o Konrad, han caído por problemas en la rodilla.
«Al inicio de la temporada parecía que el desafío para mí iba a ser la gestión grupal y hoy terminamos poniendo jugadores de cantera que ni siquiera entrenan con nosotros. Es ineludible la necesidad de atender el tema», reiteró Larcamón.
El análisis del problema será el tema a considerar durante la semana, mientras que el míster volverá a tener que hacer encaje de bolillos con una plantilla al que le faltarán tres delanteros, se ha quedado sin los dos únicos extremos puros y apunta a perder otra pieza en banda con la posible baja de Pablo García. Guillamón o Loum podrían ser los que regresen para aliviar la plaga de lesiones.
Suscríbete para seguir leyendo













