Sacar los modelos utilizados en alguna boda reciente, o estrenar para la ocasión, pone a las candidatas a falleras mayores de València 2027 ante la ‘prueba de cóctel’. Que no deja de tener su punto de vicio adquirido, porque esa fórmula de outfit no se verá en prácticamente ninguna ocasión más que en dos. Una, esa sinrazón que es la Gala de la Pirotecnia, con la que no hay ninguna razón de ser de que se convierta en un festival de gasas; y la cena de despedida, en la que puede aceptarse que tenga la condición de gran gala. Porque la denominación de ‘Gala’ en el resto es en otra dimensión: la de la Indumentaria es de tipo medio y tanto la del Teatro como la Gala Fallera son con trajes tradicionales.
Tercera visita al Palacio de la Exposición
Y así, dentro de esta contradicción, las trece aparecieron nuevamente en el Palacio de la Exposición. Por allí estuvieron no hace tanto tiempo, en una jornada similar, pero cuando eran no 13, sino 73. Y antes, esas puertas se habían abierto para concentrarse de cara a la Batalla de Flores. Cuando la vida empezaba a cambiar para todas ellas.
Lo que verdaderamente importa de esa jornada es seguir con las entrevistas, acciones, supuestos, debates y todo aquello en lo que las embeban los jurados, que han llegado al ecuador de las pruebas para tomar la última gran decisión, que se desvelará pasado el puente festivo.












