Sergio De Larrea ha aterrizado en la NBA rodeado de estrellas, pero con una de ellas especialmente pendiente de sus primeros pasos. Kyrie Irving, campeón de la NBA y uno de los jugadores con más experiencia del vestuario de los Dallas Mavericks, está ejerciendo como una especie de padrino para el exjugador de Valencia Basket en su adaptación al baloncesto estadounidense.
Una relación que dejó de ser únicamente una cuestión interna durante el reciente Media Day de los Mavericks. La cercanía entre ambos se dejó ver durante la jornada y también quedó reflejada en sus declaraciones. De Larrea reconoció públicamente que considera a Irving una referencia de la que aprender en su evolución como base, mientras que el estadounidense respondió dedicándole unas palabras que dicen mucho de la impresión que está causando el vallisoletano en Dallas. La propia NBA destacó precisamente el aprendizaje de De Larrea junto a Irving como uno de los asuntos de su presentación antes de la temporada.
Irving se vuelca con De Larrea
El mensaje de Kyrie fue especialmente significativo. “Ya es un jugador con un gran conocimiento del juego. Es un ganador, viene de una franquicia ganadora en Europa y se nota que tiene muchas ganas de aprender. Siempre puede apoyarse en mí. Estamos con él y trabaja muchísimo”, aseguró Irving sobre el canterano taronja.
No fue un elogio aislado. Irving explicó durante el Media Day que está dispuesto a convertirse en un apoyo permanente para el español, dentro de un papel de mentor que ha ido adquiriendo con los jugadores jóvenes de Dallas. El base estadounidense, que afronta su regreso después de una larga ausencia por lesión, se ha convertido además en una de las voces veteranas de un proyecto de Mavericks que ha cambiado mucho durante los últimos tiempos.
Para De Larrea, tener a su lado a un jugador de las características de Irving supone una oportunidad difícil de mejorar. Ambos comparten posición y el español puede absorber en el día a día conceptos relacionados con la dirección, el manejo de balón, la lectura de bloqueos o la capacidad para generar ventajas. El propio De Larrea ha dejado claro desde su llegada que pretende aprovechar esa convivencia para acelerar su adaptación a la NBA.
Un verano que ha disparado las expectativas
El cariño de Irving llega además después de un verano en el que Sergio De Larrea ha empezado a derribar algunas de las dudas que podían existir alrededor de su salto a Estados Unidos. Elegido con el número 25 del Draft de 2026 y posteriormente enviado a Dallas, el antiguo base de Valencia Basket aprovechó la Summer League para enseñar precisamente una de las virtudes que mejor explican su potencial: su capacidad para hacer mejores a los compañeros.
Ante Memphis firmó 16 puntos y 12 asistencias, liderando el triunfo de los Mavericks, mientras que pocos días después repartió nada menos que 14 asistencias y capturó nueve rebotes frente a Oklahoma City. Dallas anotó 34 puntos directamente a partir de sus pases en aquel encuentro, una actuación que la propia NBA destacó como una de las más llamativas de la jornada de la Summer League.
Sergio de Larrea con los Mavericks / Dallas Mavericks
Son todavía los primeros pasos de un jugador de 20 años en un escenario completamente diferente al que conocía en Valencia, pero De Larrea ya ha conseguido llamar la atención en Estados Unidos. Su tamaño para la posición de base, la visión de juego y la capacidad para jugar a distintas velocidades le han permitido dejar señales interesantes antes incluso de disputar su primer partido oficial en la NBA.
Ahora comienza la parte más complicada: transformar esas buenas sensaciones en minutos cuando empiece la competición. De Larrea tendrá que encontrar su sitio dentro de una plantilla con mucha competencia, pero contará con una ayuda privilegiada para recorrer ese camino. Kyrie Irving ya le ha abierto la puerta. Y una de las grandes estrellas de la NBA parece decidida a acompañarle de cerca en una aventura en la que el ex de Valencia Basket ha empezado haciendo bastante ruido.












