A siete meses de las elecciones presidenciales, el presidente del partido de extrema derecha francés Agrupación Nacional (RN, en sus siglas en francés), Jordan Bardella, se ha visto envuelto en una nueva polémica después de que el medio digital Mediapart publicase unos mensajes antisemitas de cuando tenía 17 años.
Bardella compareció este martes para denunciar un «intento de desestabilización» tras la relevación de estos mensajes y anunció una querella por difamación contra el medio: «Quieren asesinarme políticamente. (…) Sepan que nos van a machacar, que el sistema va a hacer de todo y que nuestros adversarios harán absolutamente todo, incluidos los trucos más asquerosos que haya, para tratar de frenar esta dinámica”, declaró ante un sala llena de colegas de partido y acompañado de Marine Le Pen, quien no dudó en dar la cara por su delfín. «No vamos a quedarnos de brazos cruzados», afirmó la líder.
El joven presidente cree que «se publicarán otros artículos sobre este tema» y advirtió que si se utiliza alguna «prueba escrita», presentará «denuncias por falsificación y uso de documentos falsificados». El eurodiputado afirmó que esclarecer este asunto «sin duda llevará muchos meses».
Las acusaciones de Mediapart vuelven a situar a Agrupación Nacional en el centro de la diana, tras años de esfuerzos por «desdiabolizarlo». La historia del partido esta marcada, desde sus inicios, por polémicas relacionadas con el antisemitismo: fue creado por antiguos miembros de las Waffen-SS, y su fundador, Jean-Marie Le Pen, fue condenado en varias ocasiones por filonazismo. Además, en los últimos años, varios miembros y militantes han sido expulsados tras publicar imágenes con indumentaria nazi.
Según Bardell,a este «intento de desestabilización» en plena campaña presidencial es tan solo «el preámbulo de una guerra total» contra el partido, y prometió represalias al respecto.
Joven promesa de la extrema derecha
Jordan Bardella tuvo un ascenso fulgurante en el partido. Para muchos, es el símbolo de una nueva generación de votantes de la extrema derecha y elemento fundamental del plan que busca dulcificar el discurso del partido.
Gracias a su cercanía y a su saber hacer en las redes sociales, el partido ha conseguido acercarse a los más jóvenes captando su voto y avanzando camino al Palacio del Elíseo de manera imparable, a pesar de los escándalos. Su líder, Marine Le Pen, fue condenada a 3 años de prisión, uno de ellos con vigilancia electrónica, por malversación de fondos públicos. Su delfín, también se ha visto envuelto en alguna que otra polémica, como cuando en marzo de 2025 fue invitado por el Gobierno israelí a visitar al país para acudir a una conferencia contra el antisemitismo. Un viaje que muchos tildaron de una estrategia para blanquear al partido.
Aún así, una encuesta publicada este lunes sigue mostrando la fuerza de la extrema derecha. Le Pen ganaría las elecciones presidenciales con el 57% de los votos si se enfrentara al candidato de centroderecha y ex primer ministro Édouard Philippe (43%), y con el 69% de los votos al líder de la izquierda radical Jean-Luc Mélenchon (31%).
Suscríbete para seguir leyendo














