Más de sesenta días después del salto masivo de migrantes en Ceuta, la ciudad autónoma no ha vuelto a ser lo que era. Los ceutíes viven con miedo y las calles se han llenado de tensión y violencia.
Miles de migrantes continúan en Ceuta, durmiendo en calles, playas y asentamientos improvisados. Sin embargo, el que había instalado en la playa de Benítez, por ejemplo, ya ha sido desalojado.
Alrededor de 200 inmigrantes han regresado a Marruecos, mientras que el resto han sido realojados en asentamientos oficiales. Pese a que alrededor de 30 han intentado escabullirse, la policía ha logrado dar con ellos.
Pese a que los ceutíes agradecen algo de normalidad, no confían en que dure mucho. «Ha cambiado un poquito, pero todo sigue igual», afirma Estrella, una de las vecinas, «esto es el cuento de nunca acabar».
Los ceutíes reclaman medidas permanentes y eficaces ante una situación descontrolada. ¿Lograrán que Ceuta vuelva a ser lo que era?













