«Ni una Maricarmen más» es el grito de los cientos de personas que han acampado en la Puerta del Sol de Madrid para reclamar el fin de la crisis de la vivienda. Después de que Maricarmen se viese obligada a abandonar su vivienda incapaz de asumir el precio de alquiler que le imponía la empresa inmobiliaria que compró su piso, miles de personas la han convertido en el reflejo de su lucha.
Trescientas tiendas de campaña llevan dos noches desplegadas en el centro de la capital. Los manifestantes reclaman el llamado «decreto Maricarmen», que ofrezca medidas para evitar desahucios sin alternativa habitacional o contratos de alquiler indefinidos. Un decreto que esperan que se apruebe este martes en el Consejo de Ministros.
Lamentablemente, Maricarmen no es la única que ha sido desahuciada. Como ella, 45 personas son desahuciadas de media al día en nuestro país. Una de ellas fue Teresa Tirado, a la que echaron de su casa en Málaga el 26 de junio. Ahora, vive y duerme en un banco de la calle. «Si duermo en un cajero, viene la policía», afirma, «los vecinos ya me conocen y a veces me invitan a sus portales».
Teresa pide a los manifestantes que no dejen de luchar. «Se tiene que enterar España entera», afirma, y lanza un mensaje al Gobierno, «por favor, Pedro Sánchez, acuérdate de los viejos«. ¿Logrará la presión de los manifestantes lograr un decreto que ponga solución a la situación de Teresa y Maricarmen?














