El Consell de Govern ha aprobado el Proyecto de Ley Agraria de las Illes Balears para su tramitación en el Parlament, una norma orientada a mejorar la viabilidad de las explotaciones. Sin embargo, desde el sector primario se han mostrado cautos ante el enfoque de las medidas. Marga Llambias, presidenta de Unió de Pagesos de Menorca, ha valorado la situación en el marco del debate sobre la incorporación de actividades complementarias y el turismo en el medio rural.
En sus declaraciones, Llambias ha enfatizado que la prioridad del campo no debe ser la conversión hacia el sector turístico mediante plazas de alojamiento. La representante agraria ha manifestado rotundamente: «No queremos actividades complementarias, queremos que realmente se nos deje poner el precio que vale nuestro producto». A su juicio, el mantenimiento de la actividad pasa obligatoriamente por asegurar una rentabilidad directa en la venta de alimentos.
No queremos actividades complementarias, queremos que realmente se nos deje poner el precio que vale nuestro producto»
Presidenta d’Unió de Pagesos de Menorca
El problema de los costes de producción
Llambias ha explicado las dificultades económicas que afronta el sector lácteo en la isla, donde un litro de leche cuesta casi 60 céntimos de producir, mientras que al ganadero solo le pagan entre 44 y 45 céntimos. La presidenta ha indicado que la Ley de Cadena Alimentaria aprobada a nivel nacional sufre retrasos en su aplicación efectiva, lo que impide cobrar importes que cubran los costes de producción reales tanto en la leche como en el queso.
Asimismo, ha criticado la excesiva burocracia vinculada a las ayudas públicas de la administración. Llambias ha recordado que los agricultores deben adelantar importantes sumas de dinero y justificar los pagos mediante transferencias bancarias antes de recibir las subvenciones prometidas. Por ello, considera urgente articular un mercado con precios fijados que garantice ingresos automáticos sin depender de un proceso administrativo largo e incierto.
Las agroestancias y la realidad menorquina
En relación con la propuesta de la norma para regular las agroestancias con un límite de seis plazas por explotación, Llambias se ha mostrado escéptica. La dirigente ha manifestado que «la solución no pasa por otorgar plazas turísticas en los predios» debido a las particularidades de Menorca. Muchos de los profesionales trabajan en fincas alquiladas mediante contratos de arrendamiento tradicional que dificultan realizar grandes inversiones económicas en propiedades ajenas.
La solución no pasa por otorgar plazas turísticas en los predios»
Presidenta d’Unió de Pagesos de Menorca
Además, la presidenta de la organización agraria ha señalado las dificultades operativas de compaginar la actividad ganadera con la atención turística. Según ha explicado, la rutina del campo exige levantarse a las cinco de la mañana, un horario incompatible con las demandas de descanso de los clientes. Actualmente, apenas existe explotación asociada a Unió de Pagesos que haya adoptado este modelo de alojamiento rural de manera efectiva.
Ejes del Proyecto de Ley Agraria
Por su parte, el Proyecto de Ley Agraria impulsado por la Consellera de Agricultura, Pesca y Medio Natural busca reforzar la función del suelo rústico, priorizando los usos agrícolas frente al uso residencial. Entre sus novedades, la normativa introduce por primera vez una condición agraria de al menos 15 años para la construcción de nuevas viviendas unifamiliares de más de 100 metros cuadrados en parcelas iguales o superiores a 14.000 metros cuadrados.
El texto legislativo también establece la prioridad de la actividad agraria en el acceso a los recursos hídricos tras garantizar el abastecimiento de la población. De igual modo, la ley busca potenciar la venta directa, los circuitos cortos de comercialización y el consumo de producto local, reforzando la ganadería ecológica, las razas autóctonas y el asociacionismo mediante cooperativas para dar sostenibilidad al sector.













