Con Club Miseria: The last beat, Bel Fullana (Son Carrió, 1985) transformará el Casal Solleric en una discoteca desolada, en un lugar donde las luces neón y la música de los DJ Virgen María y Oro Jondo invitarán al público a participar de una manera diferente en la Nit de l’Art, como si acudiera a una rave. Este proyecto recupera el Club Miseria que ya presentó en 2019, pero si entonces fue en el Aljub, ahora lo hace en tres espacios diferentes: el escaparate del Born, la balconada y el patio central. En el subterráneo de este edificio, la recién licenciada en Bellas Artes Rebeca Morey presentará Anatoformes, unas piezas de cerámica que con su deformidad recuerdan a partes del cuerpo humano o incluso restos de despiece de un animal.
El escaparate en el Born, con los restos del primer ‘Club Miseria’. / GUILLEM BOSCH
Los restos del primer Club Miseria creado por Bel Fullana años atrás se pueden ver en el escaparate del Solleric: el letrero, los urinarios, las paredes pintadas, basura por el suelo, como si fuera la imagen de un lugar ya abandonado… Pero la luz de color verde ácido de la balconada del Casal invitará a la gente a adentrarse en este histórico edificio y en su patio se encontrará con el último latido de una fiesta al aire libre. “Me gusta la idea de que el público participe en el proyecto”, ha explicado Fullana, premi Ciutat de Palma de Artes Visuales en 2017. Una gran figura hinchable suspendida en el aire, la luz, el humo, el sonido ambiente y una proyección, también en color verde, contribuirán a esa inmersión en una discoteca desolada. Tal como explica el comisario de esta instalación, se trata de la reencarnación de ese primer “club sintético y disfuncional” que se pudo ver en el Aljub años atrás.
Para la inauguración de Club Miseria: The last beat, la artista contará con la actuación de dos DJ performáticos como son Virgen María y Oro Jondo, en un estilo de tecnofolclore.

Una de las piezas creadas por Rebeca Morey. / GUILLEM BOSCH
Este año, el Aljub acogerá la obra de una artista emergente, perteneciente a la primera promoción del grado de Bellas Artes de la escuela universitaria Adema. Rebeca Morey parte de la materia, en este caso de la arcilla, para crear piezas que evocan desde objetos deformes a órganos sexuales o restos de matances, como ha descrito el comisario de esta exposición, Biel Amer.
A la presentación de las exposiciones han acudido las dos artistas, los comisarios, Javier Bonet, primer teniente de alcalde de Palma y regidor de Cultura, Fernando Gómez de la Cuesta, coordinador de Cultura y Turismo en el Ayuntamiento, y Diego González, presidente de Adema.

Otras dos piezas de Morey que se exhiben en el Aljub del Solleric. / GUILLEM BOSCH
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