Wall Street cotiza con signo mixto este miércoles, con el Dow Jones liderando las caídas, tras los descensos registrados este martes en un contexto complicado para los inversores, especialmente dadas las expectativas que hay sobre la reunión de hoy de la Reserva Federal (Fed) y su orientación a futuro.
Y es que el cónclave de política monetaria copa todas las miradas del mercado. Los datos de la herramienta FedWatch de CME otorgan más de un 90% de probabilidad a un escenario de subida de tipos, además de proyectar entre una y dos alzas adicionales en las reuniones de octubre y diciembre. De hecho, la probabilidad de que haya dos subidas entre hoy y diciembre roza el 50%, mientras que el escenario en el que se producen tres alzas (28,1%) supera cómodamente al de una sola subida de aquí a final de año (20,9%).
Asimismo, el mercado está inquieto ante la perspectiva de que el presidente Kevin Warsh mantenga su política de dar poca información y orientación a futuro, a pesar de que se conocerán las cifras actualizadas del Resumen de Proyecciones Económicas. Para Tiffany Wilding, economista de PIMCO, estas proyecciones «deberían aportar mayor claridad sobre las perspectivas del conjunto del FOMC, mientras que es probable que las futuras decisiones sobre los tipos más allá de septiembre sigan dependiendo en gran medida de los datos«.
Lo preocupante es que los datos económicos, de momento, no parecen acompañar. El IPC de agosto se situó en el 3,4%, sensiblemente menos que el 4,2% registrado en mayo, pero todavía muy lejos del objetivo del 2%, debido al efecto de los precios de la energía. Y el petróleo sigue sin aflojar, con el Brent rondando los 108 dólares, después de que Arabia Saudí cancelase recientemente algunos de los envíos de petróleo a Europa tras el ataque de Irán al oleoducto que cruza Irak y que Riad estaba utilizando para evitar el estrecho de Ormuz. Todo eso, mientras el rendimiento de los bonos sigue al alza, con la rentabilidad del Treasury estadounidense a 10 años alrededor del 5% tras marcar máximos de 2007.
«La buena noticia es que, ahora mismo, y como también podemos observar a través del fuerte crecimiento de los beneficios de las empresas del S&P 500, la economía estadounidense sigue siendo sólida (gracias a la inversión en IA y al gasto público). Pero la mala noticia es que el ‘shock’ energético está desempeñando ahora un papel muy negativo. La correlación entre el petróleo y las rentabilidades de los bonos del Tesoro estadounidense es actualmente muy estrecha, cerca de su nivel más alto en siete años, según CNBC, lo que demuestra que el mercado de bonos está reaccionando con una intensidad inusualmente elevada a los movimientos del precio del petróleo», apunta Ipek Ozkardeskaya, analista sénior de Swissquote Bank.
Esto significa que, si los precios del petróleo se mantienen elevados, los mercados no estarán descontando simplemente tipos más altos durante más tiempo, sino también un mayor riesgo de inflación durante más tiempo. «Combinado con las fuertes emisiones de bonos del Tesoro, las preocupaciones fiscales y la creciente oferta de bonos de los grandes proveedores de servicios en la nube (hiperescaladores), las rentabilidades de los bonos a largo plazo podrían seguir aumentando incluso sin nuevas subidas de tipos por parte de la Fed, y las bolsas podrían sentir la presión incluso sin subidas de tipos (yo diría que especialmente sin subidas de tipos)», añade esta experta.
Sin embargo, Ozkardeskaya cree que hay razones para ser optimista. Por ejemplo, las empresas que más han contribuido a impulsar las rentabilidades estadounidenses al alza mediante la emisión de deuda para financiar enormes inversiones en IA pueden ser algunas de las empresas mejor preparadas para sobrevivir a esas rentabilidades más elevadas. Aquellas que generan ingresos actualmente, tienen un bajo nivel de endeudamiento y producen abundante flujo de caja libre también se encuentran en una mejor posición para navegar por aguas potencialmente turbulentas.
«Por paradójico que pueda sonar, una subida de tipos y una postura firme de la Fed no son tan aterradoras como permitir que la política monetaria se aleje de los fundamentos económicos. Al contrario, unos tipos de interés más altos hoy probablemente sean una de las pocas cosas que podrían ayudar a aliviar la presión sobre el tramo largo de la curva de rentabilidades, al anclar las expectativas de inflación a largo plazo», agrega. «Por eso, una subida de tipos hoy podría ser menos perjudicial para las acciones que no hacer nada«.
En esta misma línea se sitúa Neil Wilson, analista de Saxo UK, quien opina que una subida de tipos «proporcionaría a los mercados un par de cosas que están buscando». La primera, claridad sobre la función de reacción de la Fed, que ha sido «algo difusa e incierta». La segunda es que, siempre que la subida esté claramente señalizada y no sea una subida «de una sola vez», transmitiría un «compromiso creíble con la reducción de la inflación», algo que, en su opinión, debería ayudar a anclar el tramo largo de la curva. «Aunque quizá todavía no estemos al final de la venta masiva del mercado de bonos, sin duda estamos cerca», sentencia.
META SE DESMARCA
Por otro lado, el frenazo de la inteligencia artificial (IA) sigue siendo un importante quebradero de cabeza para los inversores. Tras las declaraciones de OpenAI, Anthropic, Microsoft y Google abogando por una ralentización del desarrollo de los modelos más avanzados, Meta se ha posicionado del lado del presidente estadounidense Donald Trump y ha indicado que hay suficientes incentivos para prevenir posibles problemas relacionados con el desarrollo de esta tecnología.
Según Mark Zuckerberg, CEO de Meta, el foco está en una mejor alineación, es decir, conseguir que la IA se comporte conforme a las instrucciones de los seres humanos. «En mi opinión, la confianza y la alineación se están convirtiendo rápidamente en las capacidades más importantes que diferenciarán a los agentes y modelos», explicó en redes sociales. Por su parte, el CEO de Nvidia, Jensen Huang, también quiso distanciarse de Anthropic, afirmando que la IA será «increíblemente segura» y que «no necesitamos nuevas leyes, ya tenemos muchas leyes».
Es más, para Neil Wilson, analista de Saxo UK, Anthropic y OpenAI tiene un interés directo en ralentizar el gasto de capital (‘capex’) para mejorar su rentabilidad de cara a su salida a bolsa (OPV). Esta postura coincide con la de muchos críticos, quienes han acusado a estas compañías de enmascarar sus preocupaciones sobre la seguridad para distraer la atención de sus aparentes problemas económicos y de bloquear el acceso a nuevos competidores mediante la regulación.
«Los anuncios de este fin de semana parecen más una búsqueda de regulación que un acto de responsabilidad frente a la humanidad. Una oportunidad para estas empresas para exigir al gobierno americano mayor regulación. O lo que es lo mismo, unas mayores barreras de entrada que les permita no tener que preocuparse por otros competidores más pequeños que puedan surgir», subraya Javier Cabrera, analista de XTB.
ECONOMÍA Y OTROS MERCADOS
En cuanto a la agenda macro, este miércoles se han publicado las ventas minoristas, que han subido un 1,2% en agosto, en base a los datos publicados por el Departamento de Comercio. De este modo, el indicador muestra signos de recuperación tras caer un 0,5% en julio y se sitúa por encima de las expectativas del consenso, que anticipaban un crecimiento del 0,8%.
En otros mercados, el petróleo cae con moderación. El barril de Brent cotiza en 107,8 dólares y el WTI roza los 104 dólares.
La onza de oro se aprecia un 1%, hasta los 4.379 dólares.
En el mercado de divisas, el par EUR/USD cae un 0,04%, hasta 1,1538.
El rendimiento del bono estadounidense a 10 años retrocede al 4,992%.
El bitcoin cede con ganas y pierde los 76.000 dólares.















