La cercanía entre humanos y animales se va estrechando y ya solo el 7% de los españoles ve a los animales como algo completamente diferente al mundo humano, según el ‘Estudio Fundación BBVA de percepciones y actitudes ante los animales 2026’, que aporta evidencia de cómo la sociedad valora, cada vez más, al mundo animal y natural. De hecho, según el sondeo, ocho de cada diez encuestados está dispuesto a pagar un precio superior por productos de granja obtenidos respetando el bienestar animal.
En concreto, el 29% aceptaría pagar hasta un 5% más; el 33%, hasta un 10% más, y el 18% asumiría un incremento superior al 10%. Solo el 18% declara que no estaría dispuesto a pagar un precio adicional. La predisposición a asumir precios más altos aumenta entre las personas con estudios universitarios y entre quienes se sitúan ideológicamente a la izquierda.
No obstante, el nivel de compromiso con el bienestar animal es más alto en el caso de prácticas que no impliquen un cambio radical en los hábitos de consumo. Así, el 42% de los españoles declara comprar frecuentemente productos con etiquetas medioambientales; el 44% adquiere productos de origen animal que garantizan el bienestar animal y el 37% compra habitualmente productos libres de crueldad animal, como cosméticos o productos de limpieza no testados en animales. En cambio, es claramente minoritario el segmento que para impedir el sacrificio de animales evita siempre o con frecuencia consumir carne (11%) y pescado (10%).
Otra de las paradojas que refleja la encuesta es que el 90% reconoce a todos los animales el derecho a la vida e incluso el 84% cree que deberían ser respetados como los humanos, pero la mayoría acepta usarlos como alimento o para la investigación. Así, dos de cada tres españoles ven aceptable usar los animales para alimentarse (el 65%) y alrededor de seis de cada diez con fines de investigación médica o científica (61% y 63%), pero se desploma al 9% si es para sacar al mercado nuevos cosméticos.
Rechazo al entretenimiento
También hay un amplio rechazo a su uso como entretenimiento. Por ejemplo, su uso en circos obtiene un 1,6 en una escala de aceptabilidad de 0 a 10; como entretenimiento en fiestas locales (otro 1,6), para la caza deportiva (un 1,9) y las corridas de toros (2,1 puntos), así como para confeccionar abrigos de piel (un 1,1).
Asimismo, existe una fuerte oposición al abandono o el maltrato. Nueve de cada diez califica su abandono como un algo grave o muy grave, al igual que el maltrato o el tráfico ilegal. Además, la modificación genética y las condiciones de vida en las granjas industriales es rechazada por más de un 70%.
El sondeo refleja, por tanto, que la unión entre animales y humanos es cada vez más fuerte, comparando la situación actual con estudios anteriores. Por ejemplo, la percepción de que sienten dolor similar a los humanos ha pasado de 6,9 a 8,5 puntos, en una escala de 0 a 10; la percepción de similitud en los vínculos familiares ha aumentado de 5,4 a 7 puntos y la opinión de que son capaces de experimentar placer ha pasado de 5,7 a 6,5 puntos. En cuanto a la forma de pensar, ha aumentado en medio punto desde 2008, pasando del 4 al 4,5 el número de españoles que piensan que hay similitudes con el pensamiento humano.
Por último, la encuesta indica que tres de cada cuatro españoles aceptan la evolución humana desde especies animales anteriores. El 75% se identifica con la explicación evolucionista y solo el 18% cree que los seres humanos fueron creados en su forma actual por Dios o un ser superior. Además, la idea de que animales y humanos comparten origen biológico obtiene un 7,9 sobre 10.
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