De madrugada se ponen a beber, a armar follones y a hacer ruido

El Parque de la Fábrica del Gas muestra dos caras según la hora del día. Durante la jornada, vecinos, familias y comercios comparten un espacio que describen como tranquilo y sin especiales problemas de seguridad. La situación cambia, según varios residentes, cuando cae la noche. Grupos de jóvenes que se reúnen para beber, gritos, discusiones y algunos episodios de vandalismo han generado inquietud entre quienes viven en los alrededores. El último episodio conocido, el arrancamiento de dos árboles ornamentales de sus alcorques durante la noche, ha vuelto a poner el foco sobre el parque.

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