Funcionarios regionales aseguraron a The Associated Press que los hutíes de Yemen colaboraron con milicias iraquíes respaldadas por Irán para planificar y ejecutar el ataque con drones contra instalaciones petroleras de Arabia Saudita ocurrido en julio.
Según esas fuentes, la participación de los hutíes refleja un mayor nivel de coordinación entre ambos grupos. Agregaron que representantes hutíes habrían trabajado desde un centro de operaciones administrado por milicias iraquíes.
Las autoridades consultadas sostienen que Irán busca utilizar a estas organizaciones para aumentar la presión sobre Arabia Saudita y otros aliados de Estados Unidos en el Golfo, en el contexto de la guerra iniciado tras la ofensiva militar lanzada por Washington e Israel en febrero.
Tras los ataques contra instalaciones saudíes, Arabia Saudita y Estados Unidos respondieron con bombardeos conjuntos que, según los funcionarios citados, dejaron al menos 20 combatientes iraquíes, seis asesores iraníes y al menos un integrante hutí muerto.
Un funcionario militar estadounidense afirmó que Washington mantiene preocupación por la presencia de combatientes hutíes en Irak y por su capacidad para participar en ataques contra otros países de la región, incluida Arabia Saudita.
Por su parte, dos funcionarios de las Fuerzas de Movilización Popular de Irak negaron que la organización haya participado en el ataque o que los hutíes operen bajo su estructura. Los funcionarios y otras fuentes citadas hablaron bajo condición de anonimato.
Especialistas y autoridades regionales indicaron que la cooperación entre los hutíes y las milicias iraquíes se fortaleció durante la guerra en Gaza, con intercambio de coordinación y experiencia militar. Ahmed Nagi, analista del Crisis Group, señaló que varias facciones iraquíes incrementaron su apoyo al movimiento hutí durante ese periodo.













