Wall Street registra este miércoles tras los descensos de ayer, con los índices pendientes de las últimas subidas en el precio del petróleo, que han llevado al Brent al nivel de los 100 dólares por barril, y de Apple, que hoy presenta sus nuevos productos.
El petróleo prosigue con su escalada ante las preocupaciones por el suministro de productos energéticos que ha provocado la nueva oleada de ataques que han intercambiado EEUU e Irán. El Brent sube un 2,91% y está ya en 100,71 dólares, mientras que el barril West Texas sube un 3,02% y cotiza en 95,85 dólares.
Ipek Ozkardeskaya, analista sénior de Swissquote Bank, explica que «el apetito por el riesgo sigue siendo débil mientras el aumento de los precios del petróleo acapara los titulares y la atención de los inversores».
Según su criterio, estos nuevos ataques «avivan la preocupación por el suministro a corto plazo, una tendencia visible en los futuros del petróleo: los precios al contado vuelven a subir más rápido que los precios de los futuros, ya que los compradores prefieren adquirir el crudo hoy antes que arriesgarse a esperar a mañana».
«Seguimos inmersos en un escenario típico de precios impulsados por la escasez de oferta. Los riesgos a corto plazo en los mercados energéticos siguen inclinados al alza. El verano estuvo marcado por la esperanza de alcanzar un acuerdo de paz; sin embargo, ese optimismo se desvanece al entrar en septiembre. Desde una perspectiva diplomática, resulta muy difícil mantener vivo dicho optimismo», añade.
Así, señala que «preocupa la situación de las reservas mundiales de petróleo, que han disminuido desde el inicio de la guerra con Irán«, y es que «unas reservas más bajas implican un menor margen de maniobra en caso de conflicto prolongado, lo que dificulta amortiguar un futuro choque en el suministro».
«Este es, probablemente, el factor más importante: las importaciones de petróleo de China aumentaron en agosto, aunque se mantuvieron muy por debajo de los niveles previos a la guerra. Parte de este incremento podría reflejar un mayor volumen de exportaciones de productos refinados, pero es posible que China también necesite reponer sus inventarios tras haber recurrido a sus reservas durante los últimos seis meses«, comenta.
A LA ESPERA DE APPLE
El otro gran foco de atención de la jornada está hoy en Apple, que, como cada año, presenta su nueva gama de productos, con la que buscará mantener a raya a la creciente competencia que llega de China y mantener el impulso en las ventas de cara a la decisiva temporada de Navidad.
Kathleen Brooks, directora de investigación de XTB, recuerda que «se espera que se presenten un iPhone plegable y el nuevo iPhone 18», unas novedades que, de ser bien recibidas por los inversores, pueden ayudar a la tecnológica estadounidense a seguir avanzando en bolsa.
«Aunque las acciones cayeron un 1% el martes, acumulan una subida del 16% en lo que va de año, situándose como el segundo valor con mejor desempeño dentro del grupo de las ‘Magnificent 7’ en este periodo«, comenta Brooks.
De esta manera, esta experta apunta que «si el lanzamiento resulta exitoso, podríamos ver nuevas ganancias», y cree que «ello dependerá de cómo se reciba el iPhone plegable, en particular, y de si los analistas consideran que los consumidores optarán por renovar su dispositivo». También apunta que «se examinará detenidamente la última estrategia de precios de Apple».
Sin embargo, no todo el mundo tiene puestas grandes esperanzas en este anuncio. «No espero que la acción haga gran cosa después del anuncio», declaró el martes a CNBC Michael Khouw, estratega de YieldMax en Tidal Financial Group.
SUFRE EL DOW JONES
Los índices estadounidenses han regresado del cierre por el Día del Trabajo con una clara disparidad, y es que el Dow Jones ha cedido con mayor fuerza que el resto de selectivos.
Según Steve Goldstein en MarketWatch, la explicación «no se encuentra en un deterioro generalizado de las grandes compañías industriales estadounidenses, sino en la peculiar metodología utilizada para calcular el Dow Jones y en la fuerte caída de una de sus empresas con mayor precio por acción: Amgen«.
«Las acciones de Amgen llegaron a caer alrededor de 22 dólares durante las primeras operaciones previas a la apertura, lo que equivale a un descenso cercano al 5%. Este movimiento resta por sí solo aproximadamente 120 puntos al Dow Jones debido a que Amgen posee el cuarto precio por acción más elevado entre los componentes del índice. La situación es muy diferente dentro del S&P 500. Amgen ocupa aproximadamente el puesto 49 por capitalización bursátil, por lo que una caída diaria de esta magnitud apenas resulta perceptible en el comportamiento del índice», detalla.
AGENDA Y OTROS MERCADOS
En la agenda macroeconómica, no aparecen citas destacadas este miércoles, y es que todas las miradas están puestas en el informe de inflación que se publicará este viernes, puesto que puede terminar de perfilar la hoja de ruta de la Reserva Federal (Fed).
«En general, el repunte de los precios de la energía complica el panorama de cara al informe del IPC de EEUU de este viernes. Si la inflación está aumentando actualmente, el informe del IPC de agosto ya ha quedado desfasado. Incluso si el IPC de agosto resulta más bajo de lo previsto, persistirá la incertidumbre sobre la futura evolución del índice, lo que limita las probabilidades de una recuperación de los bonos a nivel mundial o de una reducción de las expectativas de subida de tipos de la Reserva Federal», valora Brooks.
En otros mercados, el euro avanza un 0,30% ($1,1647), y la onza de oro suma un 0,82% ($4.475), mientras que la rentabilidad del bono americano a 10 años cede al 4,80% y el bitcoin sube un 1,25% ($79.224).















