Sin aterrizar todavía las causas, Pedro Sánchez ha enmarcado como un «ataque híbrido» la entrada masiva de alrededor 72.000 migrantes en Ceuta los pasados 30 y 31 de julio. Durante una entrevista en ‘TVE’ esta mañana ha vuelto a eximir de responsabilidades a Marruecos, aun sin descartar nada con el argumento de que el Gobierno debe actuar «sobre pruebas, no sobre indicios, con responsabilidad y con proporcionalidad». Algo que no estaría reñido con la contundencia, aseguró, para avisar de que «este Gobierno nunca acepta ningún chantaje». Como ejemplo, Sánchez ha aludido a las posiciones frente a EEUU para rechazar el 5% o a guerra en Irán, así como Israel frente al «genocidio» en Gaza.
Deslizando cierta autocrítica, el jefe del Ejecutivo ha reconocido la necesidad de preparar al Estado «ante ataques híbridos de esta naturaleza» y reforzar las fronteras de Ceuta y Melilla. En materia de inteligencia, concretamente, apuntó como un elemento a mejorar su sofisticación para escrutar el «mundo digital» y anticipar con ello «cómo se pueden producir estos movimientos». Nuevamente, Sánchez ha apuntado a la desinformación y amplificación en redes sociales, derivada de una sentencia del Supremo sobre las devoluciones en caliente de las entradas a nado, como una de las causas que habrían agravado la avalancha de los días 30 y 31 de julio.
El Gobierno hará públicos este mediodía los informes de inteligencia y comunicaciones entre departamentos sobre la crisis en Ceuta entre el 1 de julio y el 1 de agosto. Sin embargo, de las palabras del jefe del Ejecutivo se desprende que reforzar su versión sobre que no hubo alertas previas ni que existen pruebas de una participación de Marruecos. «No se previó en absoluto una llegada masiva de tantos migrantes. Cuestión distinta es que el Gobierno, frente a las alertas de picos, típicos de agosto, aumentásemos las fuerzas de seguridad en frontera y las capacidades de respuesta» a la sentencia del Supremo.
Sánchez ha vuelto a justificar la necesidad de que el Rey visite Ceuta y Melilla, aesgurando que el Gobierno trabaja conjuntamente con la Casa Real en la preparación de este viaje «en fechas próximas». Sin concretar si se producirá antes de las elecciones legislativas en Marruecos, el 23 de septiembre, o posteriormente.
Al PP le ha reclamado colaboración y políticas de Estado para contribuir a resolver cuanto antes esta crisis migratoria. Eso sí, ha cuestionado que se tilde como «invasores» a menores migrantes y replicado sus recetas. «¿Qué hubera hecho otro Gobierno, se hubiera liado a tiros con esas personas, jóvenes, menores, niños y niñas?», se preguntó para avalar la actuación de las fuerzas de seguridad, permitiendo en las horas siguientes la salida del 90% de quienes entraron irregularmente.
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