En plena crisis de basuras, el Ayuntamiento de Llucmajor ha aprobado este viernes, en pleno extraordinario, las adjudicaciones de los nuevos contratos de gestión y recogida de residuos y de limpieza de edificios e instalaciones municipales y centros escolares. Según ha informado el Consistorio, se trata de dos servicios esenciales que permitirán disponer de nuevos contratos adaptados a las necesidades actuales, reforzar las prestaciones que recibe la ciudadanía y mejorar la atención de espacios públicos, instalaciones municipales y centros educativos.
En materia de residuos, se ha aprobado la adjudicación de los tres lotes en los que se estructura el nuevo contrato, con una duración de ocho años y una inversión conjunta de 48,28 millones de euros. El lote 1, correspondiente al servicio de recogida de residuos sólidos urbanos, ha sido adjudicado a Urbaser S.A. por 36,6 millones de euros. La nueva contratación incluye la implantación de la recogida puerta a puerta en las urbanizaciones, la adaptación del servicio a la estacionalidad y el refuerzo de las frecuencias durante los periodos de mayor afluencia. Además, se incorporan mejoras como un equipo adicional de repaso de recogida, una nueva área de aportación completa, jornadas de limpieza de contenedores, dos plataformas móviles, 1.000 nuevos contenedores de 240 litros y la adaptación de seis áreas de aportación.
El lote 2, destinado a la gestión, transporte y tratamiento de los residuos de los parques verdes y áreas de aportación vigiladas, ha sido adjudicado a la UTE Melchor Mascaró SAU-Adalmo SL, por 9,87 millones de euros.
El lote 3, de recogida concertada de voluminosos reutilizables y residuos textiles, ha sido adjudicado a Deixalles Serveis Ambientals EI, S.L., por 1,8 millones de euros.
La alcaldesa de Llucmajor, Xisca Lascolas, ha asegurado que se están culminando «procesos de contratación importantes para disponer de servicios más modernos, eficaces y adaptados a un municipio tan extenso y diverso como Llucmajor». Por su parte, la regidora de Entorno y Mantenimiento Urbano, Inmaculada Pérez, ha señalado que el nuevo contrato permitirá reforzar medios y frecuencias, mejorar la recogida en diferentes zonas del municipio y avanzar en reciclaje. «Es un cambio importante que responde a necesidades que llevamos tiempo trabajando y que supondrá una mejora sustancial del servicio», ha añadido.
El pleno también ha aprobado la adjudicación de dos lotes del nuevo contrato de limpieza de locales, dependencias administrativas, instalaciones municipales y centros escolares públicos, ambos a Samyl Facility Services, S.L. El lote 1, que comprende locales, centros y dependencias administrativas, edificios municipales, campos municipales de deportes y piscinas municipales, se adjudica por 1,15 millones de euros. El lote 2, correspondiente a centros escolares públicos, se adjudica por 2,23 millones. El contrato tendrá una duración de tres años, con posibilidad de prórroga por otros dos, e incorpora mejoras como bolsas de horas para trabajos extraordinarios y especializados, actuaciones de limpieza de especial dificultad técnica, servicio de estores, retirada de vegetación espontánea en determinados espacios y limpieza de filtros de aire acondicionado, entre otras prestaciones.
Plazos
En el caso del contrato de recogida de residuos, tras la adjudicación aprobada este viernes se abre un plazo de 15 días hábiles para la posible interposición de recursos. Una vez transcurrido ese periodo, y siempre que no se haya presentado un recurso que suspenda el procedimiento, se podrá proceder a la formalización del contrato y, posteriormente, al inicio del servicio por parte de la nueva adjudicataria.
Cabe recordar que estos nuevos contratos llegan después de unos meses muy duros debido a la crisis en la recogida de basuras que vive el municipio. De hecho, esta semana el Govern ha vuelto a dar un segundo tirón de orejas al Ayuntamiento de Llucmajor en poco más de un mes. La dirección general de Salud Pública ha vuelto a advertir al Consistorio, donde gobierna una alcaldesa del PP, de su mismo color político, de que las actuaciones realizadas hasta la fecha no han solucionado las deficiencias en el servicio de recogida y de que debe adoptar medidas concretas para evitar la acumulación de residuos en la vía pública. Entre esas medidas, el Ejecutivo autonómico considera prioritario retirar de forma “urgente” todos los residuos acumulados en el entorno de los contenedores, vías públicas y solares; aplicar medidas de control de plagas y realizar tareas de limpieza y desinfección. Cuestionado sobre este tema, el Ayuntamiento ha manifestado que «se han dado todos los pasos que se necesitan y hace falta que alguna empresa de las que se ha contactado esté dispuestas a realizar el encargo. Seguimos trabajando».
Críticas de la oposición
Por su parte, el PSIB-PSOE de Llucmajor ha criticado que el nuevo contrato de recogida de residuos “nace con graves carencias” y que se ha tramitado sin participación de la oposición ni de las asociaciones vecinales. Su portavoz, Jaume J. Oliver, ha cuestionado especialmente la reducción de la frecuencia de recogida de la fracción orgánica en algunas zonas y la falta de concreción sobre cómo se prestará el servicio durante el periodo de transición hasta la puesta en marcha del nuevo contrato. Los socialistas también han reprochado la falta de explicaciones del equipo de gobierno durante el pleno.
También ha votado en contra de la adjudicación el Partido Vecinal Llibertat Llucmajor, que considera que el contrato está “infradotado” y que el sistema de recogida puerta a puerta previsto para las urbanizaciones no dispone de medios suficientes. La formación cuestiona además la implantación de contenedores con llave electrónica en zonas como s’Arenal, critica la falta de participación vecinal en la definición del modelo y sostiene que será necesario incrementar los recursos destinados al servicio y modificar el contrato en el futuro para garantizar una recogida eficaz.













