Canarias lidera la ratio nacional de afiliación a la Seguridad Social entre los solicitantes de la regularización migratoria, con un 30,2% de las peticiones ya vinculadas al sistema. El proceso, que arrancó el 16 de abril y se prolongó durante dos meses hasta el 30 de junio, registró 1.174.978 solicitudes en España, de las que 37.525 correspondieron al Archipiélago. La llegada de nuevos trabajadores se produce en un mercado laboral que afronta el reto de mantener el ritmo de crecimiento que ha registrado en los últimos años.
Unas 11.332 personas de origen extranjero, que llevaban al menos desde hacía seis meses residiendo en las Islas, ahora cuentan con la documentación en regla para acceder a un puesto de trabajo y han accedido a las oficinas de la Seguridad Social. Este supone el primer paso para la incorporación al mercado laboral, aunque no garantiza por sí misma un empleo efectivo. En este sentido, el presidente de la CEOE-Tenerife, Pedro Alfonso, considera que la regularización migratoria puede convertirse en una oportunidad para reforzar el mercado laboral de Canarias, aunque advierte de que el proceso debe ir acompañado de medidas que faciliten una incorporación efectiva al empleo.
«La regularización es un primer paso, pero lo importante es que estas personas puedan incorporarse a los sectores donde realmente existen necesidades de trabajadores», señala el dirigente empresarial. Alfonso insiste en que la clave está en mejorar la conexión entre la oferta y la demanda de empleo, impulsar la formación y lograr que las empresas puedan cubrir sus vacantes con perfiles adecuados. En este sentido, defiende que «la llegada de nuevos trabajadores debe contribuir a fortalecer la economía de las Islas y avanzar en productividad».
En esta misma línea, el presidente de la Confederación Canaria de Empresarios (CCE), Pedro Ortega, señala que el mayor ratio nacional que presenta Canarias «viene a confirmar la necesidad del Archipiélago de mano de obra«. Ortega destaca que la demanda del mercado laboral continúa requiriendo la incorporación de personal al tejido productivo y subraya que esta necesidad afecta a prácticamente todos los sectores. Más allá del turismo, la hostelería y los servicios, que concentran buena parte de la actividad económica de las Islas, el dirigente empresarial apunta que también existen dificultades para cubrir puestos en ámbitos como el transporte o la industria.
Pero, ¿por qué Canarias presenta un mayor porcentaje con respecto al resto de la Península? La explicación responde a la confluencia de dos realidades. Por un lado, el Archipiélago cuenta con una economía intensiva en mano de obra y con «empresas que tienen dificultades para cubrir determinados puestos«, apunta Alfonso. Estos datos se reflejan en las Estadísticas de la Población Activa (EPA). El Archipiélago comenzó 2026 con 1.060.600 afiliados, la cifra más alta desde el inicio de la serie histórica, aunque ese récord perdió fuerza apenas tres meses después. Entre abril y junio, el mercado laboral redujo su número de ocupados hasta situarse en 1.035.500 trabajadores. En este escenario, las organizaciones empresariales señalan que el desafío pasa por lograr un mercado de trabajo capaz de responder con mayor eficacia a las necesidades reales de las empresas, mejorar la conexión entre oferta y demanda de empleo y avanzar en productividad.
Derechos para el trabajador
Por otro lado, una parte de las personas que ahora han logrado regularizar su situación en Canarias ya formaba parte de hecho de la actividad económica de las Islas, aunque sin poder hacerlo de manera formal. De esta manera, la regularización permite aflorar esa realidad laboral, transformar esas situaciones en empleo registrado y «generar derechos para el trabajador y cotizaciones para el sistema», añade el presidente de la CEOE-Tenerife.
Parte de los datos positivos de la incorporación a la Seguridad Social tienen que ver con la edad de los solicitantes de la regularización. En el análisis por edades presentado por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones se observa que casi el 50% de las personas que iniciaron el trámite en el Archipiélago tenían entre 25 y 44 años. Esta franja de edad se corresponde con una etapa de alta participación laboral, lo que favorece su posible incorporación al mercado de trabajo y su contribución al sistema de cotizaciones.
Los datos del Ministerio también permiten conocer que la población procedente de Colombia lidera las estadísticas canarias al concentrar el 39% de la demanda, seguida por la de Venezuela con un 22,4% y la de Marruecos con un 7,4%. El resto de las solicitudes en el ámbito canario se reparte entre Cuba con un 5,2%, Perú con un 3,5%, Argentina con un 3,4%, Senegal con un 2,4%, Honduras con un 2,3%, Paraguay con un 2,1% e India con un 1,1%, quedando un 11,2% para otras nacionalidades.
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