Blackstone se convertirá en el primer accionista de Lottomatica tras la absorción de la catalana Cirsa, donde controlaba un 74%, aunque su desembarco en el grupo italiano no está concebido como una inversión permanente. El gigante estadounidense de capital riesgo prevé desprenderse con el tiempo de la participación cercana al 24% que recibirá en el gigante del juego resultante, según relatan fuentes conocedoras de la operación consultadas por EL PERIÓDICO, culminando así un proceso de desinversión iniciado tras más de siete años como el mayor accionista del grupo catalán.
Aunque seguirá siendo el mayor accionista y podrá nombrar dos consejeros, Blackstone dejará, por tanto, de controlar la compañía. Las fuentes consultadas dan por terminado el ciclo de inversión y explican que el fondo podría desprenderse de su 24% en Lottomatica a través de una venta en bloque o una colocación acelerada al terminar el periodo de bloqueo (lock-up period, en inglés) de 90 días desde que la operación se haga efectiva.
El fondo estadounidense podrá así ultimar su salida de Lottomatica a partir del próximo ejercicio si ambas compañías logran completar la integración en los plazos comunicados el pasado miércoles a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Las compañías prevén que la fusión se complete durante el segundo trimestre de 2027.
Fin del ciclo de inversión
Blackstone acompañó a la multinacional de juego en su salida al parqué en julio de 2025, con una valoración inicial de 2.520 millones de euros, en una operación que buscaba reducir los pasivos en el balance del grupo con sede en Terrassa (Barcelona). No obstante, estas mismas fuentes del mercado sostienen que la OPV en Madrid, Barcelona y Valencia acabó convirtiéndose en el primer paso de una desinversión gradual —un proceso que continuó esta primavera con la venta de otro 4,2% de Cirsa a través de una colocación acelerada—.
Sin embargo, Blackstone ya había explorado una posible combinación de negocios entre Cirsa y Lottomatica antes incluso de amarrar su salida a Bolsa. La operación se vio obstaculizada por la condición de cotizada de Cirsa, un paso necesario para avanzar en la integración. La compra de Cirsa se enmarca dentro de la estrategia de private equity de Blackstone. Este tipo de fondos compran una compañía, impulsan su crecimiento y pasados cinco o siete años buscan desinvertir, plazo que la gestora ya ha cumplido con creces.
Cirsa no descarta despidos tras la operación
Como fruto de la integración, Lottomatica anticipa obtener ahorros de 101 millones de euros en costes operativos en el tercer año posterior a la operación. No obstante, aunque fuentes de Cirsa han recalcado a este periódico que no prevén llevar a cabo un ajuste de plantilla mientras se completa la absorción, evitan garantizar el mantenimiento de los puestos una vez culminada la transacción en los 11 mercados donde opera.
El gigante de capital riesgo adquirió una participación del 100% en Cirsa en 2018 al fundador del grupo, Manuel Lao, con una valoración de 2.500 millones de euros. En el periodo previo a la OPV, Blackstone seguía teniendo la totalidad del Cirsa a través de LHMC Midco, un vehículo luxemburgués. Tras el estreno bursátil, Blackstone diluyó esa participación del 100% al 78,4% tras una reorganización de la participación de los directivos y una ampliación de capital.
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