Tras ganar las dos últimas ligas bajo la dirección de Hansi Flick, el Barça se propuso en este mercado de verano mejorar la plantilla y elevar el nivel del grupo que dirigirá el entrenador alemán para aspirar a más. El club azulgrana deberá seguir luchando con el Real Madrid por la hegemonía del fútbol español, pero también tiene como gran objetivo ganar la Champions, algo que no consigue desde el año 2015.
Para ello, ha trabajado duro la dirección deportiva que lidera Deco, logrando cerrar hasta siete incorporaciones. Destacada es la de Rodri, el mejor futbolista del pasado Mundial y que llega para liderar un centro del campo espectacular que cuenta con Pedri, Gavi, Bernal, Fermín, Olmo y Frenkie de Jong. Precisamente la lesión de este último hizo que el Barça se plantease incorporar a Rodri, algo que logró Deco en un movimiento rápido y que cogió a muchos por sorpresa. Entre ellos, al Real Madrid, que daba por hecho el fichaje del centrocampista, una pieza que necesitaba el nuevo proyecto de José Mourinho.
Deco también ha reforzado el ataque azulgrana con la llegada de hasta cuatro futbolistas. Apuesta importante es la de Anthony Gordon, fichado del Newcastle por 70 millones fijos más diez en variables y que ya ha enamorado a la afición del Spotify Camp Nou en sus primeros partidos. Aprovechó el brasileño una oportunidad de mercado para incorporar a Adeyemi y cubrir así la baja de Rashford y ha apostado por la juventud de un talento como Bisiwu, fichado del Brujas por 8,5 millones de euros y que puede alternar el primer equipo con el filial, algo que también puede hacer el egipcio Hamza Abdelkarim.
Anthony Gordon, durante su presentación con el FC Barcelona / Dani Barbeito
El último en llegar ha sido Gabriel Jesús, otra oportunidad de mercado. Eso sí, el fichaje del brasileño se concretó ante la imposibilidad de fichar a quien ha sido durante todo el verano el objetivo número uno del Barça, Julián Álvarez. El equipo de Flick perdía gol con la marcha de Robert Lewandowski y el traspaso al PSG de Ferran Torres y el argentino del Atlético de Madrid debía llegar para cubrir estas ausencias. Se envió una oferta al Atlético de Madrid de 100 millones de euros, pero el club rojiblanco se ha negado a traspasar al futbolista al Barça a pesar de la presión realizada también por el delantero. Hubiese sido la guinda a un gran mercado del actual director deportivo azulgrana.
Deco ha reforzado todas las líneas durante el verano. Teniendo en cuenta que Szczesny se retirará en un año, se ha anticipado al problema fichando al portero croata Livakovic, que pasa a ser el suplente de Joan Garcia. En defensa, Cancelo, que jugó en dos etapas como cedido en el conjunto azulgrana, lo hará a partir de esta temporada siendo propiedad del Barça tras desvincularse del Al Hilal y lograr la carta de libertad. Además, no es un fichaje, pero sí una incorporación más que interesante la de Xavi Espart, ya con ficha del primer equipo. Como único pero, la no llegada de un central zurdo.

João Cancelo vuelve al Barça / Gorka Urresola/SPORT
También ha estado hábil el director deportivo en dar salida a los futbolistas que no contaban para Hansi Flick. Ter Stegen se ha marchado cedido al Ajax, Ronald Araujo al Liverpool y Casadó al Deportivo, si bien es cierto que el Barça hubiese preferido un traspaso del canterano para ingresar una buena suma de dinero. La caja la ha hecho Deco con el traspaso de Ferran Torres al PSG, con el de otros jugadores que estaban cedidos com Iñaki Peña, Ansu Fati y Héctor Fort y con la salida de un buen número de jugadores del filial que no tenían sitio en el primer equipo como Tommy Marqués, Guille y Toni Fernández, Jofre Torrents y Álvaro Cortés.















