Son días ajetreados para Donald Trump. El presidente de Estados Unidos participa esta semana en la Asamblea General de Naciones Unidas que celebra su 81ª edición en su sede en Nueva York. Durante la primera jornada de la cumbre, los enviados de la Administración Trump se han reunido, primero, con la delegación iraní y, después, él mismo lo ha hecho con los líderes del Consejo de Cooperación del Golfo. Tras siete meses de guerra regional, los mandatarios de Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Bahréin, Kuwait y Omán, países que han sufrido gran parte de las consecuencias de un conflicto que no iniciaron, han viajado hasta territorio estadounidense con la misma exigencia para Trump: que detenga la campaña militar contra el país persa.
En el encuentro, también han participado otros líderes regionales, como el presidente sirio Ahmed al Sharaa, su homólogo turco Recep Tayyip Erdogan, el primer ministro libanés Nawaf Salam y el rey Abdalá II de Jordania. “La situación con Irán podría terminar después de las elecciones de medio mandato, o tal vez antes, no lo sé”, ha dicho Trump, al inicio de la reunión en una rueda de prensa frente a la prensa. “Lo haremos de una forma u otra: o tendremos un acuerdo o esto va a acabar muy, muy rápido”, ha añadido en tono amenazante hacia Irán, al que ha descrito como el “mayor bully de la región de los últimos 51 años”. El presidente ha celebrado que, justo hace un año, los mismos actores lograron conseguir un acuerdo para detener la «cruenta guerra» en Gaza.
«El único consenso»
Tom Barrack, embajador de Estados Unidos en Turquía y enviado especial para Siria, ha recogido las sensaciones después del encuentro. «Existe un consenso en que necesitamos encontrar una solución, ese es el único consenso», ha declarado a los periodistas tras la reunión. Barrack ha afirmado que las conversaciones tenían como objetivo encontrar una pausa temporal que pudiera crear espacio para un proceso diplomático más amplio. «Se trata simplemente de tomarse un respiro, de respirar hondo, de concentrarse en un proceso más largo, sabiendo que no es solo un evento: el mensaje es que todos necesitamos cultivar una mayor tolerancia, más amabilidad y llevarnos bien», ha añadido.
Antes de la reunión con sus socios de Oriente Próximo, a los que ha llamado «algunos de los mejores y más cercanos amigos de Estados Unidos», Trump ha anunciado que sus enviados Steve Witkoff y Jared Kushner han tenido un encuentro de tres horas con la delegación iraní en Nueva York. «Todo salió muy bien«, ha declarado el presidente a los periodistas durante una reunión con su homólogo ucraniano Volodymyr Zelenski. “No me imagino por qué no querrían [llegar a un acuerdo]. Es la posibilidad de alcanzar la grandeza o la aniquilación”, ha dicho, a la vez que ha añadido que se ha programado otra reunión para un futuro muy próximo. Este miércoles el presidente iraní Mazoud Pezeshkian se dirigirá al pleno de la Asamblea General tras aterrizar esta noche en Nueva York.
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