La Guardia Civil investiga a un hombre de 29 años como presunto responsable de varios accidentes ocurridos en la autopista GC-1, después de que, supuestamente, recorriera cerca de diez kilómetros entre Telde y Carrizal conduciendo de forma temeraria, colisionando contra varios vehículos y abandonando el lugar sin detenerse. Como consecuencia de los siniestros, dos personas resultaron heridas de gravedad y se registraron importantes daños materiales.
Los hechos movilizaron al Centro Operativo de Tráfico (COTA), que recibió numerosas llamadas de conductores alertando del comportamiento peligroso del turismo. A raíz de esos avisos, la Guardia Civil activó un dispositivo para tratar de localizar el vehículo, aunque en un primer momento no fue posible interceptarlo.
La investigación continuó en los días posteriores y dio un giro gracias a la difusión en redes sociales de varios vídeos grabados por testigos. Las imágenes permitieron a los agentes delimitar el tramo por el que circuló el vehículo e incorporar nuevos datos sobre sus características. A ello se sumaron las denuncias presentadas por las personas afectadas por los accidentes, así como los testimonios recabados durante la investigación.
El análisis conjunto de esos vídeos, las manifestaciones de testigos y perjudicados y las distintas diligencias practicadas por el Grupo de Investigación y Análisis de Tráfico (GIAT) de la Unidad de Investigación de Seguridad Vial permitió identificar tanto el vehículo como al presunto conductor.
Una vez localizado, el hombre fue informado de su condición de investigado como presunto autor de varios delitos relacionados con la conducción temeraria, el abandono del lugar de un siniestro vial y las lesiones por imprudencia, entre otros. Las diligencias ya han sido remitidas al Juzgado de Instrucción de Telde.
Qué delitos podría haber cometido
Según explica la Guardia Civil, los hechos podrían encajar en los artículos 381 y 382 bis del Código Penal, relativos a la conducción manifiestamente temeraria y al abandono del lugar del accidente. A ello se suma un posible delito de lesiones por imprudencia, cuya calificación definitiva dependerá de la evolución de la investigación y de las consecuencias derivadas de los siniestros













