El año 2025 batió un récord de hectáreas quemadas en incendios forestales en España. Ardieron más de 400.000 principalmente en comunidades como Castilla y León o Galicia. Sin embargo, Andalucía logró esquivar esta tendencia y cerró el verano con 6.327, una cifra similar a la de ejercicios anteriores. Pero este año 2026 se presentaba desde el arranque como mucho más peligroso: las fuertes precipitaciones habían generado abundante vegetación que se había secado ya antes de que llegaran las altas temperaturas de verano. El Gobierno andaluz transmitía preocupación desde finales del mes de mayo cuando se presentó el Plan Infoca y especialmente a partir del 1 de junio cuando se inició oficialmente el periodo de máximo riesgo de incendios en la comunidad autónoma. Pero la realidad, marcada por los efectos del cambio climático, ha desbordado todas las previsiones: 57.500 hectáreas quemadas, más de 260 incendios y 14 fallecidos.
Los Gallardos (Almería), Villanueva del Castillejo, Rincón del Membrillo dentro del Parque de Doñana, Grazalema, Niebla… Han pasado 12 semanas desde la activación de máximo riesgo y los datos ya sitúan el verano de 2026 como el peor de la década y uno de los más devastadores desde que hay registros. Y no sólo por el incendio de Niebla, cuyas 33.000 hectáreas lo han convertido en el más complejo de la historia o por Los Gallardos, donde fallecieron 14 personas. En total, la superficie afectada por incendios forestales desde el 1 de enero hasta el 23 de agosto supera ya las 57.166 hectáreas, una cifra a la que hay añadir los últimos fuegos declarados esta semana en Las Tres Villas (Almería) o en Soportújar (Granada). De las contabilizadas hasta el lunes, 27.853 son de arbolado, 15.959 de matorral y 13.354 de pasto.
Así, las tornas han cambiado y si en 2025 Andalucía esquivó la mayor crisis de incendios de la historia de España, este año se ha convertido en la principal protagonista. Prácticamente un 25% de la superficie arrasada este 2026 por las llamas en toda España (262.000 hectáreas) se encuentra en la comunidad autónoma andaluza. Y en este territorio se han registrado las mayores tragedias como los 14 fallecidos en Los Gallardos y uno de los fuegos de mayor envergadura (Niebla). Y aún resta más de un mes para que se pueda rebajar el nivel de alerta.
Trabajos nocturnos en el incendio de Niebla (Huelva) / EMA INFOCA / ECA
La cifra de hectáreas arrasadas ya (57.500 incluyendo los incendios de esta semana) es ya la segunda más alta desde que hay registros. La media de la última década está situada en torno a las 8.600 hectáreas y el peor año de este periodo fue 2022 con 15 786 hectáreas arrasadas. El año 2025, por ejemplo, se cerró con 6.300 hectáreas y el 2024 con unas 5.000. Así, las cifras reflejan que la superficie calcinada ya este año es equivalente a la suma de los últimos siete ejercicios en Andalucía y está cinco veces por encima de la media histórica. De hecho, incluso sin tener en cuenta en el cómputo el incendio de Niebla que arrancó en la provincia de Huelva y se extendió por Sevilla con 33.000 hectáreas quemadas, la cifra de hectáreas calcinadas sería la mayor de los últimos diez años y una de las más altas de la historia.
Hay que remontarse, según los datos oficiales, a principios de los 90 para encontrar un ejercicio tan devastador. Concretamente, a 1991. En aquella fecha se llegó a las 63.000 hectáreas al cierre del ejercicio tras encadenar nueve grandes incendios de más de 1.000 hectáreas y uno de 8.000. Este dato podría alcanzarse este 2026 de seguir mantenerse la tendencia de las últimas semanas. Años después, en 2004, las llamas alcanzaron las 43.000 hectáreas, una cifra vinculada principalmente al fuego de las Minas de Riotinto, donde ardieron 35.000 hectáreas (un récord que ni el caso de Niebla de este año ha conseguido rebasar).
Mayor número de incendios
En total, según los registros del Plan Infoca se han registrado 259 incendios en los que ha llegado a arder más de una hectárea mientras que hay 376 incidentes que se han quedado en conatos. En total, 635 fuegos en los que han tenido que intervenir desde el Infoca. Ambas cifras marcan también una importante distancia en relación con años anteriores. El año 2025 se cerró con 182 incendios y el peor ejercicio reciente, el 2020, concluyó con 212. La provincia de Huelva es la que más incendios ha sufrido este año. Un total de 163, incluyendo los conatos, entre ellos los más graves que ha sufrido la comunidad como los de Niebla, Villanueva del Castillejo o el de Doñana. Le sigue la provincia de Sevilla, donde el Infoca ha contabilizado 129 intervenciones y Málaga, con 117. Andalucía oriental es donde menos casos se han registrado este año aunque entre ellos se encuentra el incendio forestal más trágico de la historia de la comunidad: el fuego de Los Gallardos en la provincia de Almería, con catorce fallecidos.
Estas cifras suponen que desde la activación del máximo nivel de alerta por riesgo de incendios el pasado 1 de junio prácticamente se han declarado 56 incendios y conatos semanales. Así lo constatan de hecho los balances diarios que se viene realizando el plan Infoca. El pasado lunes 24 de agosto, por ejemplo, se cerró con dos incendios, dos conatos y tres fuegos no forestales. El 23 fueron otras siete y un día antes, el 22, se registraron también seis. Ha sido la tendencia de los últimos dos meses.
El dispositivo del Infoca y el debate político
Tras estas cifras hay una combinación de factores. El principal es el cambio climático. Este año la temporada de incendios ha estado marcada por la abundante vegetación existente por las precipitaciones que se produjeron a principios de año que se secó por las altas temperaturas. Pero también han incidido los cambios de viento, que marcaron por ejemplo el fuego de Niebla, el tipo de vegetación afectada o la dificultad del terreno para las labores de extinción. En cuanto a las causas, en la mayor parte de los incendios las investigaciones siguen abiertas. Ha habido accidentes fortuitos como el que aparentemente causó el fuego de Los Gallardos por la caída de un cable eléctrico y casos intencionados como lo que según las primeras investigaciones ocurrió en Doñana el pasado mes de julio, pero las negligencias se mantienen como el principal detonante como viene ocurriendo durante los últimos años. .
No obstante, este volumen de cifras también ha abierto el debate sobre los recursos disponibles del Plan Infoca y, sobre todo, sobre los trabajos previos que se deben realizar durante el resto del año para reducir el riesgo de propagación de las llamas. El consejero de Presidencia y Emergencias, Antonio Sanz, ha defendido durante todo este verano que hay una labor de «prevención» constante en Andalucía y como prueba subraya la decisión de que los trabajadores del Infoca permanezcan contratados durante todo el año. El dispositivo autonómico para 2026 cuenta con 241 millones de euros de presupuesto, en torno a 4.700 efectivos, así como decenas de medios aéreos y terrestres (sin incluir los refuerzos que aporta el Gobierno central a través de la UME o el Ministerio de Transición Ecológica cuando es necesario).

Varios vehículos calcinados junto al restaurante Anita en Los Gallardos, Almería. EFE/ Carlos Barba / Carlos Barba / EFE
Sin embargo, la sucesión de incendios graves este año repartidos por toda la geografía andaluza han situado el fuego como uno de los primeros frentes político y sindical del inicio de esta tercera legislatura de Juanma Moreno. El PSOE, al igual que el resto de formaciones de la oposición, lleva todo el verano poniendo el foco en la gestión de los incendios, en los dispositivos activados y en los trabajos de prevención. Lo hizo tras el incendio de Los Gallardos y también tras el fuego de Niebla. Este jueves la diputación permanente se reúne para pedir una comparecencia urgente del Consejo de Gobierno para aclarar la gestión de los fuegos.
A la espera de los informes que exponga el Gobierno andaluz en la Cámara, el presidente, Juanma Moreno, ya ha asumido públicamente la necesidad de un cambio en el modelo de actuaciones preventivas en una comunidad autónoma donde los suelos forestales ocupan prácticamente el 50% del territorio. Así, el presidente andaluz ha anunciado un plan para «erradicar y reducir» progresivamente la masa forestal de eucalipto en la comunidad y sustituirla por especies autóctonas como la encina o el alcornoque.
Fuente: El Correo de Andalucía















