- Cuatro oficiales declaran como investigados
- Funciones y misión de la Base Aérea de Pollença
- Denuncia de un comandante contra el coronel
- Sospechas de desvío de fondos en la Residencia Militar de Descanso
- Indicios de irregularidades en contratos y presupuestos
- Servicio de limpieza, arreglos de desagües, suministro de alimentos…
- Acusaciones adicionales y conflictos internos en la base
- Acoso laboral y vulneración de la dignidad del comandante
- La investigación judicial y primeras declaraciones
- Requerimientos judiciales: faltan documentos
- Situación actual del procedimiento y nuevas diligencias
Cuatro oficiales declaran como investigados
Un coronel y tres capitanes del Ejército del Aire se personaron el 25 de junio en el Juzgado Togado Militar Territorial nº 23, de Palma de Mallorca, según ha podido confirmar Confidencial Digital por fuentes conocedoras del caso.
Este #2Junio los #aviadores del #43Grupo comienzan sus entrenamientos en la bahía de #Pollensa #Mallorca de cara a esta temporada de extinción de #IIFF#ApagaYVamonos #Apagafuegos
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Acudieron para declarar por videoconferencia en calidad de investigados en un sumario que incoó el Juzgado Togado Militar Central número 2.
Los delitos militares los suelen investigar los juzgados togados militares territoriales, y los juzgan los tribunales militares territoriales. Pero en este caso, al tener uno de los investigados el empleo de coronel, la investigación recae en uno de los dos juzgados togados militares centrales, de Madrid, que dependen del Tribunal Militar Central.
La juez del Juzgado Togado Militar Central nº 2 decidió en abril de este año acordar el inicio de un sumario por la denuncia que había formulado un comandante del Ejército del Aire destinado en la base aérea de Pollença.
Funciones y misión de la Base Aérea de Pollença
Esa base aérea se encuentra en la costa norte de la isla de Mallorca. Su misión principal es el apoyo a todas las operaciones de extinción de incendios realizadas por el 43 Grupo de Fuerzas Aéreas (de los hidroaviones de lucha contra incendios) y de los diferentes escuadrones de las unidades de salvamento y rescate (SAR). También cumple funciones de acción social.
El pasado lunes tuvo lugar en el Aeródromo Militar de Pollensa una exposición de aeronaves anfibias militares y civiles de distintos países europeos.
Os dejamos un 📽️ para que lo disfrutéis igual que los asistentes al evento 👇🏽 pic.twitter.com/7QgVWbHF9t
— Ejército del Aire y del Espacio (@EjercitoAire) May 4, 2023
Al frente de la base aérea hay un coronel del Ejército del Aire. En octubre de 2025 se marchó después de tres años el coronel Alberto Sevilla Seguí, y asumió el puesto el coronel Ignacio Moll Santa Isabel.
Denuncia de un comandante contra el coronel
Contra el coronel Moll iba dirigida una denuncia que esta primavera interpuso un comandante de la misma base aérea de Pollença en los juzgados togados militares centrales.
La presentó un comandante que fue destinado a Pollença en octubre de 2025, muy poco después de llegar el propio coronel.
En la denuncia, el comandante relató que el coronel jefe no le asignó ningún puesto orgánico de la base aérea durante meses. Alegó que le correspondía ser nombrado jefe de uno de los dos escuadrones de la unidad, pero el coronel rebajó el nivel del escuadrón a escuadrilla, con un capitán al mando.
Otro comandante más moderno fue nombrado jefe del único escuadrón.
El comandante que presentó después la denuncia fue designado gerente de la Residencia Militar de Descanso de la Base Aérea de Pollença. Además, el coronel le informó de que tenía previsto nombrarlo “habilitado económico” de la unidad.
Sospechas de desvío de fondos en la Residencia Militar de Descanso
En sus funciones de gestor de la residencia militar de descanso, donde residen y pasan las vacaciones numerosos militares, el comandante revisó las cuentas y los pedidos del año 2025, estudió contratos, visitó los almacenes… y empezó a detectar aspectos que no le encajaban.
Fruto de esa revisión, el comandante comenzó a sospechar que podía estar produciéndose un desvío irregular de fondos. Vio indicios de que compras de electrodomésticos y contratos de obras que pagaba la Residencia Militar de Descanso de la Base Aérea de Pollença para mantener los alojamientos de la residencia, realmente iban destinados a viviendas particulares, propiedad del Instituto de Vivienda, Infraestructura y Equipamiento de la Defensa (INVIED), adjudicadas a militares.
Mientras tanto, los almacenes logísticos de la residencia de descanso estaban vacíos y llenos de chatarra, los suministros para las viviendas de la residencia eran viejos y deteriorados, y las viviendas ofrecían el aspecto de estar en muy malas condiciones de mantenimiento.
Indicios de irregularidades en contratos y presupuestos
Esas sospechas se concretaron: por ejemplo, pilló a un capitán que se había llevado a su vivienda particular una cama de matrimonio comprada en 2025 para la residencia militar.
El comandante comunicó al coronel jefe de la base aérea estos indicios de posibles irregularidades. Siempre según la denuncia que llegó al Juzgado Togado Militar Central nº 2, el coronel no tomó ninguna medida y el comandante dejó de investigar.
Pero siguió detectando actuaciones cuestionables en el gasto del presupuesto de la unidad: por ejemplo, en contratos de alimentación y de limpieza.
Ocurrió con los actos para celebrar la patrona del Ejército del Aire, la Virgen de Loreto, el 10 de diciembre de 2025.

El coronel jefe de la base firmó un informe justificativo del personal que había asistido a esos actos en los que se sirvió comida.
Cuando el comandante revisó ese documento, vio que aparecían nombres de militares que no habían asistido a los actos en Pollença, e incluso algunos no estaban destinados en dicha unidad.
Servicio de limpieza, arreglos de desagües, suministro de alimentos…
Los casos que encendían las alertas del comandante se fueron sucediendo.
Cuando asumió la responsabilidad del acuerdo marco del servicio de limpieza de la unidad, comprobó que el coronel jefe de la base había ordenado desviar dos horas a la semana de ese servicio de limpieza de la residencia militar de descanso para que realmente limpiaran el pabellón de cargo en el que él residía, espacio que quedaba fuera del ámbito del contrato.
También le informaron de la existencia de un contrato adjudicado en 2025 a una empresa para realizar un servicio sobre desagües. Ascendió a 48.000 euros. Pero comprobó que ese dinero se desviaba en realidad para construir marquesinas del aparcamiento de la base.
Las posibles irregularidades económicas alcanzaban a más casos de suministro de alimentos.
Un caso que denunció estaba relacionado con un ejercicio de supervivencia en el mar que se desarrolló en la base de Pollença.
Acudieron militares de distintas unidades, personal comisionado al que le pagaban sus dietas respectivas.
Pero el coronel, siempre según el relato del comandante denunciante, ordenó a la Sección de Intendencia y Cocina que no cobrara la comida a esos militares.
Este episodio se sumó a otros, visitas privadas del jefe de la base en el comedor VIP, en las que no se cobraba por dichas comidas, algo irregular según el comandante.
Acusaciones adicionales y conflictos internos en la base
Este oficial denunció además un caso llamativo. El coronel le comunicó que pretendía que un subteniente fuera alojado en la Residencia Militar de Descanso de forma gratuita. El comandante se negó, y entonces las relaciones se volvieron aún más tensas entre los dos oficiales.
El jefe de la base había insinuado que a los dos comandantes de la unidad quizás habría que reubicarles en otros alojamientos, porque les habían adjudicado unas viviendas “demasiado” para ellos.

Eso le generó una gran inquietud al comandante. Se lo trasladó al coronel, que se disculpó. En la conversación, el coronel le dijo “maricón”, algo que ofendió al comandante, que está casado con un hombre.
El coronel dejó de convocar reuniones de coordinación con los mandos, y también dejó de hablar con el comandante.
Además, informó negativamente cuando el comandante solicitó destino en otras unidades, impidiendo así cambiar de unidad.
Acoso laboral y vulneración de la dignidad del comandante
El “alto nivel de hostilidad” que el comandante iba notando del coronel le provocó (siempre según el relato de la denuncia) que tuviera que ir al médico por un cuadro de ansiedad.
El médico le dio una baja laboral de cinco días.
Al regresar a su puesto tras la baja, el coronel le notificó que le cesaba de todos sus puestos y funciones. Le ordenó que desalojara el despacho.
A partir de entonces pasó a ser “asesor del jefe de unidad”. Le ordenó que no hablara con nadie de la base sobre el trabajo, y dio instrucciones para bloquearle el acceso a las cuentas de correo electrónico y a los archivos de la habilitación económica.

En la denuncia que llegó al juzgado, y que la juez recogió en un auto, el comandante apuntó que le habían dejado “sin ocupación efectiva de su puesto de trabajo e incomunicado” sin causa alguna que lo justifique, y que el período sin funciones reales sumaba 80 días.
Definió lo sucedido como “acoso laboral”, que le habría generado “un alto nivel de estrés y ansiedad” y habría vulnerado su dignidad personal y profesional.
Dejó por escrito que achacaba esa hostilidad del coronel a que él, el comandante, hubiera descubierto indicios de posibles delitos económicos.
La investigación judicial y primeras declaraciones
La denuncia del comandante apuntó a que el coronel podría haber cometido un delito contra el patrimonio en el ámbito militar y también un delito de abuso de autoridad.
La juez togado recogió este relato de hechos en un auto de 17 de abril de 2025.
“A la vista de que […] las irregularidades denunciadas pudieran constituir alguna de las modalidades de delitos castrenses de las comprendidas en alguno de los tipos penales descritos como delitos contra el patrimonio en el ámbito militar, abuso de autoridad y acoso laboral previstos en el Código Penal Militar vigente”, la juez consideró “necesario que se lleven a cabo las diligencias necesarias para el esclarecimiento y comprobación de los hechos expuestos, y en su caso, depurar las posibles responsabilidades a que diera lugar”.
Acordó el inicio del sumario, y ordenó las primeras diligencias: tomar declaración como testigos a cuatro oficiales de Pollença y recabar documentos e información del Ejército del Aire.
Requirió al Estado Mayor del Aire papeles sobre la organización interna de la base aérea, que había reordenado el coronel, y al Mando de Personal pidió datos sobre las vacantes fuera de la base que había pedido el comandante para poder marcharse del destino.
La juez requirió a la Sección Económico-Administrativa de la base aérea de Pollença que le hiciera llegar documentos relacionados con las presuntas irregularidades denunciadas por el comandante: facturas de comidas, expedientes de contratación de la residencia militar de descanso, papeles de los gastos por la celebración de la patrona, documentación del contrato de limpieza, así como todo lo relacionado con ese expediente a una empresa de desagües.

Y requirió al coronel jefe de la base aérea a que nombrara al abogado que le asistiría en la investigación. El coronel eligió al abogado José Manuel Martín Carmona, coronel del Cuerpo Jurídico Militar que fue auditor presidente del Tribunal Militar Territorial Primero, de Madrid.
El denunciante de este caso está representado por Sandra Arbiol, abogada especializada en Derecho Penal Militar.
Confidencial Digital ha podido saber que el primero en declarar fue el propio denunciante. El comandante compareció ante la juez, y su declaración terminó siendo suspendida.
¿El motivo? El denunciante acusó a tres capitanes de la misma base de Pollença de conductas que podrían ser constitutivas de delito.
Así que la jueza citó como investigados también a esos tres capitanes.
Requerimientos judiciales: faltan documentos
Hay que señalar que la Abogacía del Estado se ha personado en esta causa, en representación del Ministerio de Defensa, ya que si se probaran delitos contra el patrimonio militar, el Ministerio de Defensa sería la parte perjudicada.
El procedimiento se ha atascado en los documentos. La juez había pedido documentación a distintos órganos del Ejército del Aire en el auto de apertura del sumario del 17 de abril.
Tuvo que insistir el 1 de junio. Dictó un auto en el que repasó todos los documentos que no le había enviado: facturas de comidas, expedientes de contratación, listado del personal de limpieza…
La base aérea de Pollença sólo le había remitido algunos documentos, pero no todos los solicitados.
La juez se puso seria: “Se ha de requerir a la Base Aérea de Pollença al objeto de que remita la citada documental en el plazo de cinco días advirtiendo de la posible comisión de un delito de obstrucción a la justicia en caso de no cumplimentar lo acordado”.
Finalmente la base aérea mandó los documentos solicitados. Hay que señalar, por cierto, que el jefe de la base sigue siendo el coronel que está investigado por esta denuncia.
Situación actual del procedimiento y nuevas diligencias
El siguiente paso fueron las declaraciones de los investigados y los testigos, además del denunciante de nuevo.
Testificaron a finales de junio un comandante, cinco suboficiales y trece militares de la Escala de Tropa.
El procedimiento sigue su curso, las partes han pedido más diligencias, y a finales de julio la jueza instructora volvió a requerir a la base de Pollença que le enviara documentos sobre las cuentas: una factura de la celebración de la patrona en diciembre de 2025, los libros de registro de la cocina, documentación sobre las obras realizadas por la empresa de desagües…
Citó a declarar como testigo a un teniente coronel de la Sección Económico-Administrativa de la base.
Confidencial Digital se puso en contacto este lunes 24 de agosto con la base aérea de Pollença, para tratar de recabar la versión del coronel jefe de la base sobre esta investigación judicial.
La respuesta oficial de su gabinete, el martes 25 por la mañana, fue que la consulta debía dirigirse a la Oficina de Comunicación del Gabinete del Jefe de Estado Mayor del Aire. Ahí derivó la consulta ECD. Al cierre de esta edición no se había obtenido respuesta sobre cuestiones como si se ha adoptado alguna medida cautelar sobre el coronel y los capitanes investigados.















