La Policía Nacional ha detenido en Zaragoza a un hombre acusado de agredir sexualmente a su hija de dos años y compartir imágenes a través de Internet. La operación se desarrolló en menos de 24 horas desde la recepción de la primera alerta y permitió proteger de forma inmediata a la menor, que convivía con el presunto agresor en el mismo domicilio.
El detenido ha sido puesto a disposición judicial como presunto responsable de varios delitos de especial gravedad, entre ellos agresión sexual, corrupción de menores y un delito contra la intimidad. Tras pasar ante la autoridad judicial, se decretó su ingreso en prisión.
La investigación comenzó después de que los agentes recibieran con carácter urgente varios informes remitidos por la organización estadounidense National Center for Missing & Exploited Children (NCMEC), canalizados a través del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Homeland Security Investigations.
Los avisos alertaban de la existencia de varios archivos alojados en una plataforma de almacenamiento en la nube que apuntaban a la posible comisión de delitos contra una menor. Los primeros indicios señalaban, además, que el autor podría encontrarse en España y tener acceso directo y permanente a la víctima.
Actuación urgente para proteger a la menor
Ante la gravedad de los hechos, los investigadores iniciaron de inmediato las gestiones para identificar al presunto responsable. En pocas horas lograron determinar que se trataba del padre de la menor y que ambos residían en el mismo domicilio, lo que elevaba el riesgo para la víctima.
Una vez confirmada la identidad del investigado, los agentes se desplazaron hasta la localidad en la que se encontraba su vivienda y procedieron a su detención. Durante la intervención, la menor fue puesta bajo protección y se intervinieron diversos dispositivos informáticos para su análisis.
Según la Policía Nacional, el examen inicial de esos dispositivos permitió confirmar la existencia de abundante material relacionado con la explotación sexual infantil, presuntamente producido, almacenado y distribuido por el detenido.
Inteligencia artificial y grabaciones clandestinas
La investigación también permitió localizar herramientas de inteligencia artificial que habrían sido utilizadas para generar imágenes de explotación sexual infantil mediante la manipulación de fotografías y vídeos de menores obtenidos en redes sociales.
Además, los agentes descubrieron archivos que apuntan a un presunto delito contra la intimidad. Según la investigación, el detenido habría realizado grabaciones clandestinas desde su domicilio hacia una vivienda contigua, captando imágenes de una vecina en el interior de su casa.
La rápida actuación de los investigadores permitió poner fin a la situación de riesgo en menos de un día desde la recepción de la información inicial. La menor fue protegida de forma inmediata y el arrestado quedó a disposición de la autoridad judicial.
Finalizadas las primeras diligencias, el hombre fue investigado como presunto responsable de dos delitos de agresión sexual, un delito de corrupción de menores y otro delito contra la intimidad. El juez decretó su ingreso en prisión.
Fuente: El Periódico de Aragón














