La ballena Bali ha vuelto a convertirse en la gran protagonista del primer domingo de Aste Nagusia durante el tradicional Desfile de la Ballena, que ha recorrido la Gran Vía de Bilbao acompañada de una tímida lluvia en su arranque y final. Decenas de miles de personas, en su mayoría niños acompañados de sus padres, han acompañado a la comitiva festiva.
Ritmo y tradición en el centro de Bilbao
El recorrido ha comenzado minutos antes de las 18:00 horas desde la Plaza Circular y ha avanzado hasta la calle Doctor Areilza, tras dar vuelta y media a la plaza céntrica. La formación de percusión TrokoBloco ha sido la encargada de abrir el desfile al compás de ritmos variados como samba reggae, candomblé, merengue, rumba y ska.
A continuación, ha hecho acto de presencia la propia Bali, la ballena hinchable de doce metros de largo y cinco de alto que ha ido mojando las calles y el gentío a su paso portada por marineras y marineros. Tras ella, han marchado una comparsa de arponeros y una fanfarria encargada de interpretar diversos temas populares.
Personajes marinos y guiño al Año Nuevo Chino
El cortejo ha contado del mismo modo con otras figuras clásicas como el Pulpo, que ha lanzado confeti por sus patas, la comparsa de Gaviotas y el Besugo, que ha expulsado humo por la boca en su homenaje al Cantábrico. Asimismo, la música de Broken Brothers Brass Band ha acompañado a la comparsa Lobas de Mar, un tributo a oficios tradicionales como rederas, neskatillas y empacadoras.
Tras el paso del Txangurro, la txaranga Balea, el cortejo Abysés de Remue Menage y la Txirla, el broche de oro ha rendido homenaje al Año Nuevo Chino. La Fanfarre Sama Siku y el grupo Brotons han cerrado el evento con cuatro grandes figuras hinchables sobre carros simulando un panda, un león chino, una carpa koi y un dragón legendario.
«Mis personajes preferidos este año han sido el dragón y el panda», ha señalado un emocionado Endika, que no se ha perdido un solo desfile. «He venido desde pequeñito», ha apuntado. A su lado, su amigo Xabier acudía por primera vez a este evento. «Me ha encantado, mis preferidos también han sido el dragón, y la txirla», ha señalado.
La organización ha repartido previamente máscaras y confeti biodegradable en puntos como la Plaza Circular o el Palacio de la Diputación, donde se ha habilitado un espacio accesible para personas con discapacidad.












