La tarde de toros en Toro ha acabado con sabor agrio por la cogida que ha sufrido Mario Navas en el toro que cerraba plaza, al que había saludado rodilla en tierra y, en los medios, le había dejado un toreo de mucho gusto y temple con el capote. También tuvo sabor la primera tanda con la muleta, pero ahí el toro lo ha enganchado de manera muy fea y le ha hecho presa. Navas se ha ido por su propio pie a la enfermería, doliéndose de una fractura previa de clavícula. El Cid se ha hecho cargo de dar muerte al astado y el vallisoletano, que sufre la rotura de la clavícula izquierda, pasará la noche en el hospital Virgen de la Concha de Zamora.
Manuel Jesús «El Cid» había abierto la tarde en la plaza de toros de Toro, estirándose a la verónica ante el colorado primero, de embestida algo incierta en el capote y que no quiso saber del caballo, quizás, porque se dolía de una mano. Se lo ha ido metiendo en la muleta en una poderosa tanda con la diestra, y poderoso también con la zurda, ha dejado algunos naturales de sabor y elegantes cambios de mano ante un animal que ha tenido poca casta, pero sí fijeza en la muleta y peligrosidad. Un Cid muy firme ha dejado una estocada tendida y descabello y ha cortado una oreja.
El torero se ha vuelto a estirar a la verónica para saludar al segundo de su lote. Lo ha esperado junto a las tablas para iniciar la faena de muleta primero, por alto, y después, arrastrando la pañosa, en un inicio con muchísimo sabor en el que ha ido sacándoselo a los medios y le ha dado muletazos al ralentí. Templadísimo al natural y parando el tiempo con ambas manos, ha cuajado una gran faena en la que ha demostrado firmeza, valor y gran calidad en su toreo. Un pinchazo y una estocada desprendida han afeado un toreo rotundo ante un toro más bien parado y con peligro. Y una segunda oreja le ha servido para abrir la puerta grande del coso toresano.
Desde los primeros compases a la verónica se ha metido Emilio de Justo al respetable en el bolsillo ante el primero de su lote, y ha abrochado el saludo capotero con una torera media ante un toro que ha salido bravo de toriles y que perdió fuerza en la entrada al caballo. De Justo inició la faena doblándose y ha dejado después series de toreo vertical ante un toro parado desde las primeras tandas. El extremeño ha destacado arrastrando los vuelos de la muleta al natural y corriendo la mano, buscando la profundidad de los muletazos ante la dificultad de poder ligarlos debido a las condiciones del astado. Faena a más con cierto peligro pues el toro, que ha sido duro de morir, ha sabido lo que se dejaba atrás.
Desentendido y saliendo con las manos arriba ha sido el quinto de la tarde ante el capote de De Justo y también en el caballo, al que le ha costado entrar. Emilio de Justo ha estado asentado ante un astado muy desentendido de la muleta y que ha buscado salidas desde el primer momento. A pies juntos ha dejado algunos muletazos de mucho poso mientras sonaba «Plaza de toros de Toro» y a sus sones ha logrado ligar los muletazos en las tandas más destacadas de la faena, a la que le ha puesto entrega para tirar de la embestida del animal.
El extremeño ha dejado dos estocadas enteras y ha cortado dos orejas.
Arrollador salió por la puerta de chiqueros el tercero de la tarde, con el que Mario Navas ha acabado abrochando el torero saludo capotero en los medios. La faena comenzó por doblones junto a las tablas y siguió con el mismo sabor añejo ya en pie. El mismo que han tenido el resto de las series, dadas a pies juntos y totalmente vertical el vallisoletano, con las puntas de las zapatillas apuntando al toro y adornándose con gusto en una faena para paladear. Se atascó con la espada y ha cortado una oreja.













