Las empresas de bebidas Liquid Death y Garage Beer han lanzado una campaña promocional protagonizada por el exjugador de la NFL Jason Kelce -el cuñado de Taylor Swift- en la que pide que se utilice la orina para refrigerar los centros de datos ante los millones y millones de litros que desperdician cada día estas infraestructuras. «Queremos que tu orina enfríe estos centros de datos», afirma Kelce en la campaña, que incluye el lanzamiento de una taza de cristal hermética para que los clientes puedan enviar su orina al ‘data center’ de su preferencia.
«Orinemos juntos sobre los ordenadores y salvemos a la humanidad», indica Kelce en una campaña con un tremendo tono satírico, que ejemplifica la contestación social existente sobre el impacto medioambiental de los datacenters.
Según ha aclarado datacenterdynamics estas dos empresas no son las únicas que se han quejado recientemente. Hace un par de meses Polaroid, dedicada a la fabricación y distribución de película fotográfica instantánea, instaló unos carteles en los que se podía leer «vete a darte un chapuzón antes de que los centros de datos se lo beban todo«.
LAS GESTORAS DE ACTIVOS, PREOCUPADAS
Las empresas no son las únicas compañías preocupadas por el impacto de los centros de datos. Según informó Reuters en el mes de abril, Trillium Asset Management, una compañía con 4.000 millones en activos bajo gestión, impulsó una resolución dirigida a Alphabet para que la compañía explique con mayor detalle cómo prevé cumplir sus objetivos climáticos ante la creciente demanda de recursos asociada a sus centros de datos.
Asimismo, Green Century Capital Management ha mantenido conversaciones con Nvidia en torno a una posible propuesta accionarial centrada en evitar que el crecimiento de la inteligencia artificial traslade riesgos climáticos y financieros a largo plazo
También Calvert Research and Management ha cuestionado la falta de transparencia de las grandes tecnológicas acerca del consumo de agua de sus centros de datos y de sus efectos sobre las comunidades donde se ubican. La firma reclama en particular datos más detallados a compañías como Amazon, Microsoft, Google y Meta.













