Victoria del Zamora CF en Valdebebas ante el Real Madrid Castilla en el último partido de la pretemporada, el sexto para los de la capital del Duero en este periodo estival, y con gol de Pau Mascaró que pudo estrenarse como goleador en el cuadro zamorano. El equipo rojiblanco cierra así su ciclo de amistosos de preparación y, ahora sí, se pone en «modo liga» y es que quedan tan ocho días para que el balón eche a rodar de forma oficial en el Ruta de la Plata y se den los primeros pasos hacia el ascenso a Segunda División.
Para esta ocasión, Óscar Cano optó por un equipo integrado por Fran Árbol, Luismi Luengo, Gorjón, Dufur, Juanje, Mauro, Vergés, Indias, Fabi, Pau Mascaró y Mario Losada, dejando a varios futbolistas de los que se presumen titulares en Liga en el banquillo, donde también estuvo el canterano Álvaro Alonso, que sigue sumando tiempo en dinámica del primer equipo, lo que dice mucho del jugador, todavía en edad juvenil. Enfrente para esta última cita amistosa estaba un rival potente, también de Primera RFEF, como es el filial blanco con el que esta próxima temporada, al contrario que el pasado curso, no se verá las caras el Zamora (salvo que en un hipotético play-off) ya que están en grupos diferentes.
Arrancó el encuentro en el Alfredo Di Stefano y fueron los blancos los primeros en meter presión con balones largos que, no obstante, apenas inquietaron a la defensa rojiblanca, de nuevo «de verde» en este compromiso, mientras que la primera intentona del Zamora fue un disparo de Pau Mascaró muy desviado y sin peligro, para seguir con una opción de Gorjón que tampoco vio fruto. Así, con un Zamora CF que fue creciendo sobre el césped, transcurrieron los primeros compases hasta que los de Cano igualaron el nivel de posesión de su rival, adelantaron líneas y subieron la presión haciendo trabajar a la zaga local.
Enfrente, el Madrid no se quedaba atrás y a través de Lezcano encontró el camino hacia el área de ZCF, aunque la jugada acabó con un córner bien defendido por los zamoranos. Superado el primer cuarto de hora de partido, el Castilla metió la directa en busca de desequilibrar el empate inicial, obligando a la plantilla zamorana a centrar energías atrás con varias llegadas consecutivas que, afortunadamente, no movieron el marcador. El objetivo de los de Cano a esas alturas era desatascarse y mostrar dientes, pero el Madrid no le permitía demasiados movimientos, aunque sí es cierto que el trabajo defensivo estaba siendo positivo, dejando la parte del ataque algo desaparecida. Con la media hora cumplida el encuentro fue bajando ritmo. El desgaste hacía mella, pero, aun así, los zamoranos iban a tener sus oportunidades a balón parado: primero con una buena falta y después con un saque de esquina que cabeceó Luismi Luengo, dos acciones que espolearon a los visitantes hasta la llegada al descanso, pero, eso sí, con el 0-0 inicial en el marcador.
Mejoría tras el descanso
Con el cambio de Carbonell por Losada se reinició el amistoso. El Zamora salió a por todas, mostrando una marcha más que su oponente y a las primeras de cambio gozó de dos ocasiones consecutivas que permitieron lucirse al meta madridista. El equipo rojiblanco no se rendía y las llegadas se acumularon sobre la portería rival hasta que Pau Mascaró recibió un buen balón, tras una magnífica jugada de Luismi, y con un disparo raso pudo estrenarse como goleador del cuadro zamorano.
El plantel de Cano había obtenido recompensa a su buena salida, y Carbonell tuvo el segundo tanto minutos después, aunque el esférico se fue fuera de forma incomprensible. Los del Ruta de la Plata no sacaron más provecho de sus minutos de dominio para llegar a la hora de partido con un Castilla que empezaba a despertar de su zozobra. Una falta que Fortuny envió alta pudo ser el punto de inflexión, mientras el técnico granadino continuó moviendo el equipo dando entrada a Izan e Isaiah. Sin embargo, los aplausos de los compañeros (el amistoso fue a puerta cerrada y sin público) iban a ir para Fran Árbol que se lució al detener un disparo peligrosísimo de Leiva.
En el Zamora el reparto de cargas y minutos no se detenía y en el 68’ fue el turno de Carlos Ramos e Hidalgo que entraron para afrontar el último tramo. Las prisas eran para los blancos que seguían insistiendo para no cerrar su periodo de preparación con derrota en casa, pero los de la capital del Duero seguían haciendo valer el 0-1 . Apretaban los locales por banda izquierda, con Leiva como líder de su ofensiva, aunque topándose una y otra vez con la defensa zamorana y una falta de efectividad que empezaba a desesperarles. Mientras, los de Cano continuaban a los suyo: sumando minutos de calidad de cara a la competición oficial y mostrando un fútbol muy prometedor.
Hasta el final, los de la capital del Duero supieron dormir el partido y gestionar los minutos finales para conservar la victoria, otra enseñanza clave de cara a la competición oficial que está a la vuelta de la esquina y a la que se llega con el optimismo que siempre ofrece un triunfo ante un rival de nivel.
Fuente: La Opinión de Zamora












