Mark Rutte asegura a Bulgaria que un ataque de Irán a su territorio sería un ataque contra toda la OTAN

Las claves

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Mark Rutte, secretario general de la OTAN, reafirma que un ataque iraní a Bulgaria sería considerado un ataque contra toda la Alianza Atlántica.

La OTAN confirma su disposición total para responder y neutralizar cualquier amenaza en la región, según conversación entre Rutte y el primer ministro búlgaro, Rumen Radev.

Se señala que Irán podría estar evaluando atacar objetivos militares en Europa, incluyendo bases estadounidenses en Bulgaria y británicas en Chipre.

Fuentes de la OTAN advierten que una escalada podría implicar ataques a cables submarinos de fibra óptica en el estrecho de Ormuz y aumentar la presión sobre países europeos aliados.

El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, ha reiterado este jueves al primer ministro búlgaro, Rumen Radev, que un eventual ataque de Irán al país balcánico será interpretado como un ataque a toda la Alianza Atlántica (tal y como establece el principio de defensa colectiva en el artículo 5 del Tratado del Atlántico Norte).

Así lo ha indicado el Gobierno búlgaro en un comunicado, después de que el primer ministro búlgaro mantuviera una conversación telefónica con Rutte.

El secretario general «confirmó personalmente» a Radev el pleno apoyo y la disposición de las fuerzas de la OTAN en la región para reaccionar y neutralizar cualquier amenaza, indica la nota. «Cualquier ataque contra un Estado miembro de la OTAN será tratado categóricamente como un ataque contra la Alianza, con todas las medidas derivadas del Tratado del Atlántico Norte», declaró Rutte.

La información coincide con las declaraciones realizadas por un responsable de la OTAN a la agencia EFE en Bruselas, en relación con un artículo publicado el miércoles por el Financial Times (FT), según el cual Teherán estaría evaluando atacar objetivos militares en caso de una nueva ofensiva estadounidense.

«La Alianza «está preparada para abordar cualquier amenaza y hará lo necesario para defender a todos los aliados», aseguró el funcionario.

Entre los posibles objetivos apuntados por el medio británico figurarían activos estadounidenses en el sureste de Europa, incluida la base aérea búlgara de Bezmer —cuyo uso por aeronaves estadounidenses de reabastecimiento fue autorizado recientemente— y las bases británicas de Akrotiri y Dhekelia, en Chipre.

Asimismo, las mismas fuentes señalaron que las fuerzas iraníes han evaluado la posibilidad de atacar cables submarinos de fibra óptica en el estrecho de Ormuz en caso de una escalada del conflicto.

La amenaza de extender las represalias a Europa supondría un salto cualitativo en el conflicto y elevaría la presión sobre los aliados que albergan fuerzas e infraestructuras estadounidenses.

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