El US Open 2026 va camino de ser de las ediciones más extrañas de un torneo que ya es de los más especiales cada temporada por ser el último Grand Slam de la misma y reunir condiciones especiales como el ruido y algún que otro tufo a una sustancia legal en Nueva York a partir de los 21 años.
Nadie repite título de una campaña a otra en Nueva York desde el suizo Roger Federer, que dominó de 2004 a 2008. Tampoco pudo romper esta mala racha el español Carlos Alcaraz, víctima en cuartos de Ben Shelton. En otras circunstancias, un resultado inesperado. En las actuales, mediando una lesión larga y delicada durante meses, un accidente que se podía dar.
Cada vez más miradas se fijan en el alemán Alexander Zverev, pero le van llegando avisos de la locura de su parte del cuadro, en la que no hay una jornada tranquila, donde los giros de guion abundan.
Ahora le tocó el turno al joven belga Alexander Blockx ante el veterano ruso Karen Khachanov. El primer semifinalista de su país, en categoría masculina, ya que en femenina brillaron en su época Justine Henin y Kim Clijsters, se marchó de la pista central antes de tiempo. Se retiró con 2-6, 5-7 y 2-3, 1h.37′ de juego.
Blockx, 21 años y nº 34, recibió atención médica en un pie por las ampollas. También se quejó de la cadera. El muslo izquierdo mantenía la venda de citas anteriores. El esfuerzo físico y emocional de cinco partidos a un nivel de exigencia al que no está aún acostumbrado le rompió.

Más experimentado, pasó a semifinales antes de lo esperado Karen Khachanov, 30 años y nº 50. Un extop10 que tiene unas semifinales anteriores, en el US Open 2022 y en el Open de Australia 2023.
El viernes se las verá con Alexander Zverev o, si la fuerza le acompaña porque lleva mucha traca encima por su remontada en octavos, el ‘matagigantes’ neerlandés Botic Van de Zandschulp. La lucha por la plaza de finalista europeo, en duelo con Estados Unidos, el superviviente entre los amigos y compatriotas Ben Shelton y Frances Tiafoe.












