Los ponis pottoka se convierten en aliados contra los incendios forestales en el Pirineo

Un rebaño de diez ponis de la raza pottoka se ha instalado en el pueblo de Aristot, dentro del municipio de El Pont de Bar, con el propósito de reforzar la prevención de incendios mediante la silvopastura. Esta iniciativa constituye un plan piloto impulsado por la Fundació Miranda en colaboración con un ganadero de la comarca del Alt Urgell para limpiar fincas rústicas y sotobosques abandonados.

La propuesta llega a la zona del Pirineo después de once años de gestión forestal desarrollada por la entidad en el Parque del Garraf. El objetivo principal consiste en convertir a estos animales en una herramienta fundamental para rebajar el combustible vegetal en un territorio donde el bosque gana terreno progresivamente debido al cese de la actividad agraria tradicional.

Un caballo de la raza pottoka, pastando en las fincas de Aristot.

Adaptación genética al entorno de montaña

Los pottoka corresponden a una raza de caballo rústico autóctona del País Vasco, caracterizada por su pequeño tamaño, la ausencia de explotación para carne y la falta de aprovechamiento como montura. Estas particularidades se combinan con una gran capacidad de adaptación a los ecosistemas forestales y una pisada ligera que evita dañar las estructuras tradicionales.

Al contar con un peso sensiblemente menor que el de vacas o caballos de gran porte, estos equinos no compactan el suelo y respetan los muros de piedra seca y los bancales de cultivo situados en las laderas de montaña. La presidenta de la Fundació Miranda, Rosa Galindo, ha explicado que \»los pottoka han sido seleccionados genéticamente para vivir en el bosque\» y ha remarcado que su morfología resulta idónea para estos enclaves.

Los pottoka han sido seleccionados genéticamente para vivir en el bosque»

Rosa Galindo

Presidenta de la Fundació Miranda,

Terrenos ya desbrozados después de unos días de pasto del rebaño de caballos pottoka.

Terrenos ya desbrozados después de unos días de pasto del rebaño de caballos pottoka.

Rosa Galindo ha subrayado que \»pesan muy poco, son caballos chiquitos y eso hace que no compacten tanto el territorio ni deshagan los márgenes de piedra seca ni los taludes\». Según expone la responsable, cualquier caballo con extremidades más pesadas provocaría una erosión del terreno incompatible con la fragilidad de este entorno pirenaico.

Beneficios ecológicos y recuperación del paisaje

La introducción de este ganado responde a la problemática del abandono de terrenos agrícolas, un fenómeno que ha acumulado combustible fino muy vulnerable ante las altas temperaturas veraniegas. El pastoreo continuado reduce esta masa vegetal, abre claros en la masa arbórea y favorece la presencia de flora y fauna mediterránea, además de potenciar la proliferación de invertebrados beneficiosos para el ecosistema.

El ganadero local Agustí Porta, quien cuenta con una amplia trayectoria con vacas y ovejas, ha afirmado que el impacto de este rebaño en el entorno \»es brutal\». Agustí Porta ha indicado que en su experiencia previa con otro ganado \»no lo dejan tan limpio ni de broma\», confirmando que los ponis realizan un desbroce natural de gran eficacia.

Rosa Galindo y Agustí Porta, observando el rebaño de caballos pottoka mientras pasto.

La organización dispone de 80 caballos recuperados de situaciones de desamparo y maltrato, con los que aplica un modelo de pastoreo extensivo diseñado a la medida de cada comarca.

El propio ganadero ha detallado que en solo dos meses los animales han saneado áreas forestales que habrían exigido una costosa intervención humana. Gracias a esta labor, se han recuperado fincas en desuso que acumulaban hasta treinta años sin gestión, logrando además la aprobación de los vecinos al comprobar que los muros de piedra permanecen intactos.

Exceso de trabas burocráticas

La Fundació Miranda gestiona en la actualidad más de 5.000 hectáreas en Cataluña mediante acuerdos de custodia con entidades públicas y privadas. La organización dispone de 80 caballos recuperados de situaciones de desamparo y maltrato, con los que aplica un modelo de pastoreo extensivo diseñado a la medida de cada comarca.

No nos podemos permitir desaprovechar soluciones que ya han demostrado su eficacia»

Rosa Galindo

Presidenta de la Fundació Miranda,

Incendi Tiana

El ganadero ha concluido que, aunque introducir los caballos solo requiere una comunicación de pastura, limpiar las fincas a fondo exige trámites muy complejos si no se dispone de un plan de gestión forestal.

Ante los resultados obtenidos, Rosa Galindo ha reclamado un mayor respaldo a las administraciones mediante \»una apuesta clara y valiente: menos burocracia, más confianza y más facilidades para impulsar proyectos de gestión extensiva como herramienta de prevención de incendios y de restauración ecológica\». La portavoz ha advertido de que \»no nos podemos permitir desaprovechar soluciones que ya han demostrado su eficacia\» en el contexto actual de emergencia climática.

Por su parte, Agustí Porta ha lamentado las dificultades administrativas que frenan la expansión de estos proyectos y ha señalado que \»la burocracia es muy complicada, hay un exceso y eso dificulta la gestión\». El ganadero ha concluido que, aunque introducir los caballos solo requiere una comunicación de pastura, limpiar las fincas a fondo exige trámites muy complejos si no se dispone de un plan de gestión forestal.



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