Dejé de pagar un alquiler más de 1.000 euros al mes, me busqué la vida y ahora produzco mi propio aceite de oliva ecológico

El encarecimiento de la vivienda y la búsqueda de un estilo de vida más saludable han llevado a Juan, un joven de 29 años, a transformar por completo su rutina diaria. Con 26 años, este creador de contenido afincado en Cataluña desde su infancia ha decidido abandonar la rutina urbana en Barcelona para instalarse en una finca rústica en la provincia de Tarragona. A través de su perfil ‘@juancho.rancho’, ha documentado el proceso con el que ha logrado levantar un entorno de autosuficiencia en una propiedad de 8 hectáreas.

El proyecto se ha originado a partir de la adquisición de un primer terreno rústico en 2020, justo antes de la pandemia sanitaria, al que posteriormente se han sumado nuevas parcelas. Juan ha explicado que la motivación principal ha sido escapar de las elevadas rentas urbanas: «Estaba en Barcelona y era buscarme un trabajo y tener que pagar mil y pico al mes para un apartamento; no quería vivir solo y me busqué la vida aquí». Actualmente, la finca produce su propia marca de aceite de oliva virgen extra bajo el nombre de ‘Comuna 96’, con certificado ecológico emitido por el CCPAE.

Se ve como algo idílico, una utopía, cuando realmente es mucho más barato que vivir en la ciudad»

Juan

Agricultor y creador de contenido en @juancho.rancho

El joven agricultor ha insistido en que este modelo de vida no constituye una fantasía inalcanzable, sino una práctica tradicional olvidada. «Se ve como algo idílico, una utopía, cuando realmente es mucho más barato que vivir en la ciudad«, ha señalado tras recordar que hace seis décadas estas dinámicas eran habituales en el entorno rural. En la actualidad, su finca genera la electricidad mediante placas solares, obtiene el agua de fuentes propias y produce el 80% de las verduras de consumo diario en su huerto ecológico.

El alto precio de los alquileres en las ciudades expulsa a muchos jóvenes que empiezan de nuevo en el medio rural.

Un proyecto agrícola hacia la autosuficiencia

La ampliación de la propiedad se ha realizado de manera progresiva mediante adquisiciones locales a precios reducidos. Una de las últimas incorporaciones ha sido una parcela de 3 hectáreas con olivos y huerto que pertenecía a una vecina de edad avanzada y cuyos descendientes no podían atender. «Nos lo vendió súper bien de precio; costaba 15.000 euros y tiene casetas, agua todo el año, dos balsas y una zona para producir verduras excelente», ha relatado sobre las ventajas del mercado inmobiliario rústico.

En los bancales de la finca se cultivan especies adaptadas a la temporada invernal como calçots, acelgas, habas, coliflores y brócoli, además de contar con frutales consolidados de más de 30 años como naranjos, caquis, perales y nísperos. Para desplazarse por las distintas áreas de cultivo, el joven utiliza un vehículo Land Rover Santana del año 1984, un modelo antiguo y resistente que le permite transportar herramientas y cosechas sin recurrir a maquinaria moderna de alto coste.

Juan, en un momento del relato de su historia

Fuente: https://www.youtube.com/watch?v=tysOo8ION6M

Juan, en un momento del relato de su historia

El empleo rural y el ahorro frente a la urbe

Frente a las dudas habituales sobre las opciones de empleo fuera de las grandes urbes, Juan ha remarcado la existencia de oportunidades laborales vinculadas a los servicios de proximidad. «Si eres joven y tienes ganas, hay bastante trabajo porque falta gente joven«, ha asegurado, destacando que con una furgoneta de segunda mano adquirida por 2.000 euros ha realizado transportes de animales, portes de leña y mudanzas, además de prestar asistencia a personas mayores del municipio.

Si eres joven y tienes ganas, hay bastante trabajo en el campo porque falta gente joven»

Juan

Agricultor y creador de contenido en @juancho.rancho

La localización estratégica de la comarca, situada a unos 25 minutos de núcleos urbanos como Reus, facilita que muchos residentes compaginen empleos convencionales con la vida en el campo. Juan ha destacado que en el pueblo existen alquileres de viviendas con terreno por apenas 400 euros al mes, una cifra notablemente inferior a las habitaciones urbanas de 700 u 800 euros. Mediante su canal de YouTube e Instagram, el joven continúa difundiendo los avances de su proyecto para demostrar la viabilidad práctica del medio rural.

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