Rodri ya es nuevo futbolista azulgrana. El FC Barcelona presentó ayer a su fichaje estrella del verano, pero antes el jugador ya pudo sentir el calor de los aficionados del Barça que le esperaron desde el momento en el que puso un pie en el aeropuerto y en el Botafumeiro, después.
Durante el acto de bienvenida con su nuevo club, el madrileño comentó un tema no menor que ha marcado el devenir de toda su carra. Señalaba que nunca se ha movido por motivos económicos y que siempre ha imperado el proyecto deportivo en cada uno de los clubes en los que ha estado, algo que a en el fútbol de élite no es tan habitual.
Rodri junto a Joan Laporta tras firmar el contrato que lo vincula al FC Barcelona / FC BARCELONA
Para ello, Rodri ha contado con el apoyo de su gente más cercana, empezando por el de su pareja, Laura Iglesias. Se conocieron en la universidad (porque sí, Rodri tiene un grado universitario), y en un primer momento nadie hubiera dado un euro porque aquello funcionara.
De una broma a llevar más de una década juntos
El azulgrana era un estudiante de ADE de último año y ella era, de primer curso de medicina: «Me dijo, ‘novata, recógeme la bandeja’, y yo recuerdo que se la recogí a todos menos a él«, comentaba la novatada que sirvió para que se conocieran. Sin embargo, ella era muy reticente a empezar ninguna relación con un perfil como el de Rodrigo: «Calma, ya sabes el estereotipo que se tiene del futbolista«, pensó al principio.

Rodri y Laura Iglesias / Archivo
Ella misma ha señalado que tuvo al futbolista a «pico y pala» hasta que consiguió ablandar su corazón de Laura: «Ella iba con pies de plomo (…) no había manera que dijera que sí«, recuerda el deportista. Finalmente, tras algunos meses de ‘tonteo’, llegó el momento culmen con el primer beso: «Estábamos viendo una película de dibujos animados en mi habitación y fui yo la que le besó por primera vez«, reconocía Laura hace un tiempo, dando a conocer que para empezar una historia de amor no se necesitan grandes lujos, sirve con que simplemente haya conexión entre dos personas.
Esa etapa fue muy especial para ambos: «Fueron nuestros momentos más bonitos«, decía Rodri, que hasta día de hoy conforman una de las parejas más sólidas de todo el deporte, juntos desde 2014. Desde entonces han vivido muchas experiencias, empezando por una primera etapa en España en la que abandonaron Castellón para vivir en Madrid cuando el Atlético se interesó en el pivote.

Rodri celebra un gol con el equipo inglés. / EFE/EPA/ANDREW YATES
Después llegó el período en Manchester, que ha durado siete años. El momento más especial fue el gol que marcó en la final de la Champions de 2023 contra el Inter de Milán que sirvió para dar a los ‘citizens’ su primer título continental y Laura se puso a «gritar como una loca» en la grada, como más tarde comentaría ella misma, pues su pareja estaba a punto de completar el triplete.
Ahora arranca un nuevo capítulo en Barcelona, una ciudad que reconoce no haber pisado mucho y que afronta con muchas ganas. Solo el tiempo dirá si aquí levantará más o menos títulos, aunque puede dar por sentado que ya ha ganado en clima y gastronomía.













