«Hundir al rival», tres palabras que le han servido a Beto Company a lo largo de 26 jornadas para explicar cuál sería su plan de juego en el próximo partido, fuese quien fuese el oponente. Pero en el pulso de un partido, antes de «hundir al rival» hay que ser capaz de iniciar jugadas con la agilidad y fluidez suficiente para que el contrincante no te haga naufragar a la primera de cambio. En esa misión, es indispensable que exista un timonel en la base del mediocampo, con un cerebro y un pie privilegiados que encuentren siempre la mejor ruta hacia el campo contrario.
El preparador valenciano ha intentado ser fiel a lo largo de su etapa en Alicante a esta propuesta de fútbol combinativo, de posesión y presión alta. Ahora lo tiene más fácil después de haber participado en la confección de la plantilla, porque el Hércules ha fichado a dos jugadores capaces de ocupar la posición del «seis»: el ourensano Álex Fidalgo y el getafense Aitor Gismera. Las imágenes de la pretemporada han confirmado la competencia de esta dupla, y la realidad de la liga será la que anunciará cuál de los dos se queda con el puesto titular.
Posición doblada
La demarcación está duplicada, pero hay que recordar que antes de enero era la más precaria del equipo. Con Mangada no alcanzaba y Ben Hamed no es un pivote. Fue necesario cerrar, no sin dificultad, la cesión de Josep Calavera, pero el mediocampista catalán no gozó de plenitud física en su corta época como blanquiazul.
Con ello en cuenta, Fidalgo fue el segundo fichaje del verano. De 25 años, pero con trayectoria a sus espaldas: 31 partidos ligueros y 1.880 minutos en el Cartagena, donde disputó su tercera campaña en la categoría. Un «seis» puro, hecho y derecho y de la preferencia de Beto.
Beto ha probado prácticamente por igual a sus dos pivotes en los amistosos
En aquellos días de junio la secretaría técnica no había renunciado aún a la idea de renovar la cesión de Calavera. Un mes después, el 13 de julio, se había comprobado imposible esa opción y el club blanquiazul movió ficha con el hasta ahora último fichaje del verano, la contratación Aitor Gismera, de 22 años. Formado en la cantera del Atlético de Madrid, pese a ser aun más joven que Fidalgo, Gismera también acumula tres cursos en Primera RFEF, el último de ellos como hombre del Betis Deportivo, conjunto donde jugó 24 encuentros y 1.346 minutos.
Una posición clave no podía depender exclusivamente de un hombre, y el club actuó en consecuencia. La pretemporada ha comenzado a ordenar esa competencia. Fidalgo tuvo más protagonismo en los primeros ensayos, pero Gismera ha ido ganando terreno con el paso de las semanas hasta acumular alrededor de 244 minutos, por los 219 de su compañero.
Álex Fifalgo protege el balón en el Trofeo Ciudad de Alicante, en el que formó parte del once titular. / Alex Domínguez
Fidalgo disputó cerca de una hora en el estreno contra la selección AFE, partido en el que Gismera no participó, y volvió a partir de inicio frente a La Nucía. Contra el UCAM Murcia comenzaron a invertirse los papeles: Gismera jugó prácticamente una hora y desde entonces su presencia en el equipo inicial ha sido cada vez más habitual y equiparable a la del ourensano.
Gismera gana terreno
El punto de inflexión llegó con los amistosos de mayor exigencia. Fidalgo fue titular ante el Castellón, y Gismera ante el Valencia y el Alcoyano, tres pruebas que Beto ha utilizado para acercarse progresivamente al once debutante del 29 de agosto, pero sin dejar de repartir minutos, probar esquemas y calibrar las opciones de cada uno de sus hombres.
Especialmente significativa fue la actuación de Gismera en Paterna. Junto a Manu Rico, en un doble pivote en el que el oscense ocupa el «ocho», sostuvo durante la primera mitad a un Hércules capaz de discutir la posesión al mismísimo Valencia y salir con criterio desde campo propio. Fidalgo entró tras el descanso junto a Ben Hamed, precisamente cuando el conjunto blanquinegro elevó su ritmo y castigó dos errores del equipo alicantino, menos acertado en el mediocampo.
Manu Rico parece fijo como acompañante. La incógnita está en quién ocupará la base
También Gismera disputó los primeros 45 minutos en El Collao frente al Alcoyano, encuentro para el que Fidalgo no fue convocado y donde pudo jugar el canterano Javier Valverde. La única conclusión razonable es que Beto ha probado prácticamente por igual a los dos futbolistas y no conocemos todavía cuál es el plan «A» y el plan «B» del técnico, aunque está casi seguro, por lo demostrado en el campo, que juegue quien juegue lo hará junto a Manu Rico y con un mediapunta adelantado.
Es posible que el técnico valenciano se decante por uno u otro pivote en función de los compañeros de baile en la medular, que tiene más alternativas en conjunto que el pasado curso. El amistoso a puerta cerrada frente al Yeclano ofrecerá un último indicio antes de entrar definitivamente en semana de competición. Después el Murcia desembarcará en el Rico Pérez y el entrenador tendrá que elegir a su «seis» titular. Bendito problema.
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