Los trabajos iniciados en el embalse de Amadorio modernizan el suministro de agua en la Marina Baixa mediante la construcción de una pasarela aérea de hormigón para sostener las tuberías y la sustitución del fibrocemento por fundición dúctil más resistente. Este proyecto, ya en marcha, busca asegurar el abastecimiento a siete municipios ante fenómenos meteorológicos extremos, adaptando la red hídrica al cambio climático y garantizando el servicio sin cortes mediante un bypass provisional.
La Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) ha iniciado una ambiciosa obra de 1,3 millones de euros, cofinanciada por fondos FEDER de la Unión Europea, para blindar el suministro de agua a los municipios de l’Alfàs del Pi, Altea, Finestrat, La Nucía, La Vila Joiosa, Polop y Benidorm. La intervención, que cuenta con un plazo de ejecución de 18 meses, se realiza en estrecha colaboración con el Consorcio de Aguas de la Marina Baja para rediseñar una infraestructura clave que se había vuelto vulnerable ante el aumento de fenómenos meteorológicos extremos.
Pasarela aérea
La solución de ingeniería consiste en desviar el trazado actual, que discurría soterrado en una zona de riesgo por inundación, y elevar la conducción mediante una nueva pasarela aérea de hormigón que cruzará el cauce. Esta estructura sostendrá la tubería desde la cota 90 del embalse de Amadorio, garantizando que el abastecimiento hídrico no corra peligro incluso si la presa se ve obligada a liberar grandes volúmenes de agua durante una riada extraordinaria.
Además, se van a sustituir por completo las viejas conducciones de fibrocemento por tuberías de fundición dúctil, un material mucho más resistente y accesible para su mantenimiento.
Para garantizar la estabilidad del proyecto frente al empuje de las corrientes, las obras avanzan actualmente en la construcción de los estribos mediante una compleja cimentación profunda con pilotes de gran capacidad anclados al terreno.
Al mismo tiempo, los trabajos técnicos incluyen la remodelación y optimización del grupo de impulsión de la estación de bombeo en la margen izquierda del embalse. Para que los vecinos no sufran cortes en el grifo mientras se ejecutan estas mejoras, se ha instalado un bypass provisional que mantiene el flujo de agua intacto y en pleno funcionamiento.
Esta renovación tecnológica se traduce en tranquilidad para los vecinos, los comercios y los visitantes, ya que la comarca está inmersa en plena campaña turística estival. Al sustituir materiales obsoletos, eliminar pérdidas por fugas y proteger la red frente a los temporales mediterráneos, la Marina Baixa asegura este recurso, a la vez que impulsa una red de suministro eficiente, moderna y totalmente adaptada a los desafíos climáticos del futuro.
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