El plato fuerte de este jueves era la final de 4×100 libre masculino en la que competía el cuarteto español formado por Luca Hoek, César Castro, Miguel Pérez-Godoy y Sergio de Celis. El mejor ejemplo del nivel de la prueba se explicaba con un dato: Hungría, Rusia, Gran Bretaña y Alemania reforzaron sus cuartetos para la final. Solo Noruega, Croacia (que invirtió el orden de sus nadadores) y España mantuvieron los relevistas de las eliminatorias.
Primeros hasta mitad de la prueba
La medalla era casi una utopía, pero los españoles saltaron por la calle 6 sin complejos. Había ausencias notables porque Italia, subcampeona del mundo, se quedó fuera y Francia o Lituania tampoco estaban en esta final. Luca cumplió las expectativas entregando su posta el primero (47.44) a César de Castro, que se encontró en el agua con gigantes como Szabo o Scott. España era segunda tras este relevo (48.2), pero Miguel Pérez-Godoy recuperaba el liderato en el muro antes de regresar y entregar el relevo (48.1) a Sergio de Celis, que nadaba ante estrellas como Milak o Kornev, mientras España luchaba por hacerse con la cuarta plaza, coda que logró con récord de España (3.11.91). Milak daba el oro a Hungría ante Rusia y Croacia se colgaba el bronce.
Dignísimo papel de España que compitió durante más de media carrera estando por delante de húngaros y rusos, que recurrieron a sus campeones mundiales y olímpicos para subirse al podio. Muy bien competido por parte de los españoles que lograron mantener el cuarto puesto con el que llegaron a la piscina para nadar la final. Además de este gran resultado, las buenas noticias llegaron con los nadadores españoles que se metieron en las finales para este viernes. En la primera semifinal de los 50 metros espalda masculino nadó por la calle 1 Iván Martínez Sota batiendo el récord de España (24.40) y logrando la segunda plaza que le clasificaba directamente a la final. Una de las grandes noticias de estos Europeos. El nadador del CN Barcelona hacia saltar la sorpresa y daba una sorpresa a la natación española. A eso se sumaban otras dos clasificaciones en la jornada matinal, de la mano de María de Valdés y Ángela Martínez, que nadarán la final de 1.500 libre femenino. De Valdés (16:18.54) y Martínez (16:22.43) se metieron séptima y octava a la final, que se celebrará este viernes.
La italiana Sara Curtis celebra su récord del mundo por segunda vez en dos días. / MOHAMMED BADRA / EFE
Curtis, otro récord mundial
En el resto de pruebas destacó por encima de todo el nuevo récord del mundo que batió la italiana Sara Curtis, como en las semifinales, en la final de 50 espalda femenino. La transalpina se colgó el oro parando el crono en 26.56, dejando la plata para la francesa Moluh y el bronce para la inglesa Cox. Una actuación estratosférica de la italiana, que en estos Europeos ha destrozado el crono rebajando el récord en cinco décimas mientras admitía que ni siquiera ella se esperaba esta actuación. Curtis se ha convertido en la primera nadadora negra que bate un récord del mundo de natación, además de en una de las estrellas de estos Europeos.
Antes se había disputado una final de 100 mariposa masculina estratosférica con los húngaros Milak y Kos, el francés Grousset y el suizo Ponti luchando por las medallas. Grousset llegó el primero en la primera piscina, pero en la segunda Milak le doblegó y batió el récord europeo. Ponti, el tercero en el podio, también nadó por debajo de los 50 segundos. Kos se fue a 50.25 quedándose cuarto. En la final de 200 metros braza masculino se colgó el oro el británico Filip Nowacki y en la de 200 metros libre femenino se subió a lo alto del podio la checa Barbora Seemanova.
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