el caso que hizo a los belgas perder la confianza en las instituciones

La sociedad belga jamás olvidará el verano de 1996. El 13 de agosto, la policía detuvo a Marc Dutroux. Le acusaban del secuestro de Laetitia Delhez, una niña de 14 años desaparecida unos días antes. Laetitia, junto con Sabine Dardenne, fue liberada días más tarde con vida. Pero la investigación llevó al descubrimiento de los cuerpos de otras cuatro pequeñas asesinadas. El caso, del que se cumplen 30 años, marcó la memoria colectiva del país. 

Fuente