El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, ha denunciado que la situación en la ciudad autónoma es de «máximo riesgo» para la «convivencia» y «seguridad», y ha pedido al Gobierno central «desestimar» las solicitudes para obtener el derecho de asilo y el retorno inmediato a Marruecos de todos los migrantes que atravesaron la frontera durante la crisis migratoria que se produjo el pasado 30 de julio.
«Retorno a Marruecos (…) ninguna regularización, ningún asilo. Ese mensaje debe quedar absolutamente claro», ha afirmado Vivas, que no ha obtenido respuesta del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, a la petición de eliminar el asilo, según ha afirmado este jueves en una rueda de prensa. «Es una condición necesaria para el presente y para el futuro de Ceuta».
Vecinos de Ceuta esperan la llegada de Fernando Grande-Marlaska a la Delegación del Gobierno de Ceuta. / Reduan / EFE
Asimismo, ha calificado dicha medida como «una condición necesaria» para «el presente y para el futuro de Ceuta» y para «desactivar» el uso de la «presión migratoria» como un «arma» con las que «desestabilizar Ceuta».
El presidente de Ceuta ha destacado a Interior que hay que «reforzar» la «visión» de que en Ceuta «no hay posibilidad de obtener asilo» ni de «traslado a la península», para lo que ha pedido desestimar «las solicitudes de asilo desde el inicio del procedimiento» y «desde que se presenta la instancia de solicitud de asilo».
Una posibilidad que, según el presidente ceutí, «se puede conseguir estableciendo la excepción como frontera terrestre de Europa en África» y «suspender» la «opción del otorgamiento de asilo en nuestra ciudad». Un «tratamiento singular» por la «vulnerabilidad» del territorio a hacer frontera con África.

Imagen de varios jóvenes entrando en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) de Ceuta. / Reduan / EFE
Por otro lado, ha asegurado que, según los cálculos del Ejecutivo de la ciudad autónoma, hay nueve mil personas aún en Ceuta porque en se están dando comidas a 4.500, las asociaciones a otras 3.000 y los centros de menores han aumentado en 500 el número de menores.
«Si a eso le unimos, el que pueda haber otras personas que no acudan a estos recursos, como calculemos que sean mil, pues aquí estamos hablando por lo menos de nueve mil personas», ha afirmado Vivas.
Fuente: El Periódico














