El FC Cartagena afronta 24 horas de cargar pilas. Los resultados todavía tienen un valor relativo, pero el comienzo de la competición se aproxima y el equipo necesita transformar el trabajo acumulado durante el verano en sensaciones más convincentes. El conjunto dirigido por Íñigo Vélez visita este martes, a las 10:30 horas, al Eldense en el Nuevo Pepico Amat, escenario de la prueba más exigente de su pretemporada.
Después de enfrentarse al Ipswich Town, club de la Premier League, el cuadro albinegro volverá a medirse a un adversario de superior categoría. El Eldense competirá esta temporada en Segunda División y obligará al Efesé a elevar su nivel de intensidad, concentración y precisión. Será un examen interesante para conocer el verdadero estado de una plantilla que continúa asimilando los conceptos de su nuevo entrenador.
El Cartagena ofreció una imagen seria en su estreno frente al Ipswich, al que consiguió mantener a raya para cerrar el encuentro con empate sin goles. A partir de ahí, sin embargo, ha aparecido una carencia que se ha convertido en la principal protagonista del verano: la falta de acierto en ataque. El balance ofensivo resulta demasiado pobre. El equipo solamente ha marcado un gol en sus cuatro primeros amistosos. Tras el 0-0 contra el conjunto inglés, perdió por 0-2 frente al Johor de Malasia, empató a uno ante el Brighton sub-21 y volvió a quedarse sin marcar contra el Yeclano Deportivo. Benito Ramírez, autor del tanto conseguido ante el filial británico, es el único futbolista albinegro que ha encontrado la portería durante la preparación.
La cifra genera cierta inquietud, especialmente porque el comienzo de la Primera Federación está a menos de tres semanas. El problema, además, no se limita exclusivamente a la definición. Al Cartagena le está costando dar continuidad a sus ataques, encontrar el último pase y presentarse en el área contraria con suficientes efectivos. Cuando ha logrado generar ocasiones claras, tampoco ha tenido la contundencia necesaria para aprovecharlas.
Frente al Brighton sub-21, Richarte estrelló un disparo en el poste y Ajenjo desaprovechó un penalti. Contra el Yeclano, Adri Corral, Marcelo y Nacho Martínez dispusieron de opciones para romper la igualdad, pero el marcador no se movió. El equipo muestra orden y capacidad para competir, aunque necesita acompañar ese trabajo con una mayor amenaza ofensiva.
El encuentro ante el Eldense servirá para comprobar si los jugadores de Íñigo Vélez son capaces de dar un paso adelante frente a un rival de mayor categoría. El técnico vasco pretende construir un bloque reconocible, intenso y fiable sin renunciar a mejorar su producción con el balón. La exigencia del contrario permitirá evaluar tanto la solidez defensiva como la capacidad del Cartagena para atacar espacios y desenvolverse bajo presión.
Ante el Orihuela, sin descanso
La alineación y el reparto de minutos también ofrecerán pistas sobre las intenciones del entrenador. Apenas 24 horas después, mañana a las 10:00, los albinegros volverán a jugar, esta vez ante el Orihuela en Pinatar Arena. Dos partidos consecutivos que permitirán cargar las piernas, repartir oportunidades y observar el comportamiento de la plantilla en una situación de fatiga.
Mientras el equipo continúa trabajando sobre el césped, la dirección deportiva ultima la incorporación de Marcos Moreno. El delantero, de 22 años y propiedad del Albacete, está cerca de llegar cedido después de firmar seis goles y dos asistencias durante su etapa en el Talavera. Su juventud, movilidad y capacidad para atacar el área encajan en el perfil buscado por el club para completar la delantera.
Con su incorporación, el Cartagena entendería cubierta la posición de nueve, en la que ya cuenta con Marcelo e Iban Ribeiro. La llegada de Moreno aumentaría la competencia y ofrecería una nueva alternativa ofensiva, aunque la solución a la falta de gol no puede recaer únicamente sobre un jugador. El crecimiento debe ser colectivo.
El Cartagena necesita seguir acumulando minutos y automatismos, aunque su principal objetivo está perfectamente identificado: reencontrarse con el gol antes de que los partidos empiecen a conceder puntos y no haya vuelta atrás.
Fuente: La Opinión de Murcia














