“Que ninguna mujer tenga que vivir bajo el miedo y perder la vida a causa de la violencia”. Fue el deseo, expresado con voz firme y doliente por el párroco de Llanes (Asturias), Florentino Hoyos, durante el funeral por Laura Cruz, la agente de la Guardia Civil de Llanes asesinada este miércoles por su exmarido, también agente del Cuerpo, abatido por los compañeros de la víctima en el garaje del cuartel.
La compañía en pleno de Llanes formó una guardia de honor ante el templo para honrar el paso de su compañera asesinada, “una buena mujer, madre de familia, con vocación de servicio”. Muchos de ellos no pudieron contener las lágrimas en medio del silencio que acompañaba la aproximación del féretro al templo. Inconsolables, los familiares de la agente Laura asistieron al funeral entre lágrimas y recibieron el cariño de las numerosas personas que acudieron a la Basílica de Santa María.
En el funeral se pudo ver sin consuelo a la madre de la víctima, o a los tres hijos de ésta, sobre todo las gemelas de 13 años. Y transido de dolor estaba también Álvaro, la pareja de Laura, que recibió el abrazo de todos y cada uno de sus compañeros. El agente estaba encargado de la vigilancia de las puertas este miércoles, cuando se produjo el crimen, pero en el momento en que el asesino se coló en el cuartel, estaba atendiendo una denuncia.
Las guardias de la 109.ª promoción de la Guardia Civil acudieron desde Extremadura, Andalucía, Canarias, Castilla y León o los propios cuarteles asturianos para llevar a hombros, junto a su hijo Rubén, el féretro con los restos de Laura Cruz.
Media hora antes del funeral, la compañía llanisca, la tercera de Asturias, formó ante su capitán, Francisco García Pérez, que dio novedades al coronel jefe de la Zona/Comandancia de Asturias, Francisco Javier Puerta, que ofreció un semblante grave y apenado.
Otros oficiales de la Guardia Civil asturiana acudieron al funeral, como el capitán Pablo Villabrille, jefe de la Sección de Rescate e Intervención en Montaña (SEREIM) de Cangas de Onís.
El elenco de autioridades estuvo formado por el Presidente del Principado, Adrián Barbón, el Presidente de la Junta, Juan Cofiño, la Delegada del Gobierno, Adriana Lastra, el Alcalde de Llanes, Enrique Riestra, y la Vicepresidenta y Consejera de Presidencia, Reto Demográfico, Igualdad y Turismo, Gimena Llamedo.
No faltó el Delegado de Defensa de Astuirias, coronel Jesús Moreno del Valle. En representación de la Jefatura Superior de Policía acudió el jefe regional de operaciones, comisario Manuel Díaz-Faes; y en sustitución del comandante militar de Asturias compareció el teniente coronel Fernando García de Béjar.
El trágico episodio
Cruz, de 50 años, fue asesinada a tiros por su expareja Dámaso Fernández Serantes, en el cuartel pasado el mediodía, el 5 de agosto. El agresor, también miembro del cuerpo que acababa de ser apartado del servicio por una sentencia previa de violencia machista, irrumpió en las dependencias con un arma robada a un compañero en Zamora donde estaba destinado y abrió fuego contra ella. Durante el ataque, otro agente resultó herido de gravedad al intentar defender a la víctima, y el asesino falleció posteriormente tras un intercambio de disparos con otros efectivos en su huida.
Laura estaba incluida en el sistema VioGén de protección y la pareja tenía tres hijos en común.
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