Pregunta: Enhorabuena por su fichaje por el Barbastro. Es increíble el cambio que ha dado en tan solo unas semanas. ¿Qué ha pasado en su vida en este tiempo?
Respuesta: Gracias. Estoy muy contento, otra vez es Iván (Martínez) el que me ha dado una oportunidad y estaba dispuesto a aprovecharla. Ha sido el camino más duro que he recorrido en mi vida, había puesto en riesgo mi físico y mi salud. Hace nada no podía ni correr, solo caminar.
P: ¿Pero cómo lo ha conseguido? Porque no es la primera vez que se lo ha propuesto.
R: Hubo un punto que sentí que lo había perdido todo. Sí. Mi cabeza ya no pensaba en el fútbol y mi estado físico era el contrario al que tiene que tener un futbolista. Creo que estaba muy alejado de esto de lo que a día de hoy he conseguido. Para mí fue un objetivo, fue una ilusión, fue un querer. La ilusión y las ganas que tengo ahora hace mucho que yo no las tenía. Yo creo que cuando te das cuenta que pierdes todo y que todas esas ilusiones y esas cosas que vivías ya no están, abres los ojos y te das cuenta de que has perdido todo por tu culpa. He conseguido mucho, pero me falta todavía mucho por seguir. A ver cómo avanzan las cosas porque puedo dar mucho más.
P: Eso mismo debe pensar Iván Martínez. ¿Cómo de importante es su figura para usted?
R: Iván y yo ya no somos un jugador y un entrenador. Creo que nuestra relación va más allá de eso. Para mí Iván es parte de mi vida, parte de los míos. Creo que muchas cosas de las que me han pasado se las debo a él. Le tengo que dar las gracias a Iván, porque siempre me ha apoyado, porque siempre ha estado en los momentos más difíciles.
P: ¿Cómo surge la posibilidad de entrenar con el Barbastro?
R: Iván me vuelve a llamar, quedamos, me sube a una báscula y me dice ‘así es imposible que sigas tu vida, ya no por el fútbol, sino por tu salud. Voy a coger un equipo. Si dentro de un mes y medio estás en 80 kilos, ya sabes que para mí, siempre serás, siempre estarás y siempre te daré esa oportunidad de volver a intentarlo’. Y así fue, me puse a trabajar, me puse a perder peso, me puse a volver a ser yo y hasta el día de hoy.
P: ¿Qué decía la báscula ese día y qué dice ahora?
R: El día que Iván me pesa son 98 kilos y medio y ahora estoy en 80 o un poco por debajo.
P: Es impresionante en tan poco tiempo. La alimentación siempre ha sido uno de sus puntos débiles. ¿Ha tenido ayuda profesional?
R: Sí. Me ayudó Javi Logedo, que ha sido mi preparador físico siete años y siempre ha estado al pie del cañón conmigo. De tantas veces que lo había intentado, uno ya sabe qué tiene que comer y lo que no. He pasado mucha hambre y momentos muy malos porque al final esa carga de pasar hambre te quita fuerza, te quita energía, no ves todo tan claro como lo puedes ver con una rutina normal y corriente. Pero ves resultados y te das cuenta de que merece la pena.
P: ¿Quién ha estado cerca de usted en los días malos para decirle que no se rindiera?
R: Hay muchas personas a las que tengo que agradecer porque sin ellos no hubiera llegado hasta aquí. Sobre todo a mi pareja y a sus padres, creo que han sido el apoyo más fuerte que he tenido. Ellos han estado para levantarme. Gracias, y que si a alguien le debo algo, son ellos, a mi familia y a mi amigo Fernando, que lo quiero con locura, que es el que más me apoya.
P: Qué lejos queda ahora aquello de conseguir la invalidez.
R: Era una ayuda que me daban, que era muy buena opción y la veía bien porque no veía otra salida, pero a día de hoy para mí es inviable, no la quiero ni nombrar, ni la quiero mencionar, porque está muy lejos de mis objetivos. Y mi objetivo a día de hoy es volver a jugar, volver a ser feliz. Creo que aún me quedan muchas cosas por hacer y por demostrar.
P: Después de aquel partido que jugó de Segunda Regional y el preocupante estado en el que se le vio, habrá tenido que leer muchos comentarios ofensivos.
R: Se han dicho muchas tonterías sobre mí. La gente no se da cuenta que sigo siendo un niño de 23 años. Creo que se me ha juzgado más de la cuenta. Me conocen poco, creo que soy una gran persona, una persona educada que busca la felicidad ante todo. Entonces, quiero decirle a la gente que me den una oportunidad, que Luis Carbonell ha vuelto y que vuelve con muchas ganas de volver a demostrar a la gente lo que Luis Carbonell era.
P: Ser el jugador de élite que se podía pensar cuando le fichó el Real Madrid parece ya una quimera, pero ¿a dónde cree que está a tiempo de llegar en su carrera?
R: Pues sinceramente yo creo que el problema que siempre he tenido ha sido que nunca me he creído lo bueno que era y que nunca llegué a pensar que iba a ser ese jugador que tantas personas han dicho. Entonces, mi objetivo es volver a ser ese Luis, porque creo que soy la misma persona y el mismo jugador, creo que tengo las mismas cualidades que he tenido siempre. Mi mayor objetivo es poder llegar al fútbol profesional otra vez lo antes posible y poder llegar lo más lejos posible dando pasitos cortos, que es lo más importante, sin correr, pero llegar lo más lejos posible y que todo vaya para adelante.
P: Para ello será importante que le respeten las rodillas. ¿Cómo se siente en ese aspecto?
R: Yo me voy encontrando bien, pero si me responden o no mis rodillas es mi mayor miedo. De momento van funcionando. Sí que es verdad que Iván está muy pendiente a mi evolución, a ver cómo van y manejando mucho las cargas. Pero bueno, de momento me estoy encontrando cómodo y voy perdiendo peso, cada día me voy encontrando mejor y con la ayuda de Iván, del cuerpo técnico y de mis compañeros, pues voy encontrando otra vez esa felicidad que yo antes tenía de volver a jugar a fútbol.
P: ¿Le veremos jugar ante el Real Zaragoza?
R: Bueno, eso ya es cosa de Iván, pero espero jugar un rato. Para mí es una alegría volver a casa. He pasado 14 años siendo jugador del Real Zaragoza. Es una ilusión que nunca se perderá, es el club de mi vida y de mi ciudad, al que le debo muchas cosas y del que pocas cosas malas puedo decir. Yo soy un zaragocista más, por mucho que pertenezca o no al Real Zaragoza, soy un zaragocista más, un aficionado más. Y, como todos, quiero y espero que el Zaragoza vuelva a donde se merece.
P: ¿Cómo ve desde fuera el nuevo proyecto? ¿Le gusta Ibai Gómez?
R: La verdad es que lo conozco poco. Al final, desde que salí del Zaragoza ya no conozco tanto del día a día, pero de lo poco que he escuchado creo que es un buen entrenador, que viene con una energía muy buena, que esto es lo que necesita el Real Zaragoza, un entrenador así, un técnico que devuelva la felicidad al vestuario, que creo que es algo muy importante. Caras nuevas, muchos jugadores de la cantera, que creo que es lo que necesitamos, jugadores que realmente sientan lo que es el Real Zaragoza y yo creo que Ibai va a saber hacer las cosas bien. Que es un entrenador que ha venido para ello y yo creo que con la ayuda y el esfuerzo de todos el Zaragoza va a hacer un gran año y va a volver a donde estaba.
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