Bankinter ha publicado este miércoles su estrategia de inversión para el cuarto trimestre, un periodo en el que «los riesgos y tipos de interés superiores invitan a una fase de asentamiento», y desde la entidad advierten de que «el mercado parece recubierto de teflón, pero no es inmune a todo».
Con esta previsión, creen que «no debería ser ningún problema adoptar una actitud de espera y observación, favoreciendo especialmente aquellos sectores – tanto compañías, como mediante fondos de inversión -, en los que tenemos una elevada convicción y que creemos resistirían mejor un contexto transitoriamente algo más incierto», como los «semiconductores, la tecnología (selectivamente), las infraestructuras, el sector defensa, los bancos y las ‘utilities’ (también selectivamente)».
En este sentido, creen que «una etapa de desarrollo lateral, asentamiento e incluso aparente debilidad, podría ofrecer la ventaja de consolidar y dar seguridad al mercado, moderar sus expectativas y tomar aire de cara a 2027″.
En primer lugar, en Bankinter mantienen «una exposición elevada a renta variable», puesto que «las expectativas de crecimiento en beneficios siguen siendo sólidas, respaldadas por tendencias estructurales de largo plazo como la IA, la digitalización, la electrificación y el incremento de la inversión en defensa».
«Además, consideramos que gran parte de los riesgos que han lastrado el comportamiento de las bolsas en las últimas semanas (repunte de petróleo e inflación, subidas de tipos, mayor rentabilidad en los bonos…) ya están ampliamente descontados en las valoraciones. El balance de riesgos apunta hacia un escenario más favorable de cara a 2027″, detallan.
Su optimismo se basa también en los beneficios empresariales, que «siguen sorprendiendo al alza, convirtiéndose en el principal catalizador de las bolsas».
«Las estimaciones actuales apuntan a un crecimiento medio del BPA del 15% en EEUU y del 11% en Europa para el periodo 2027-2028, con margen para nuevas revisiones al alza. En 2026 el crecimiento final del BPA en EEUU se situará en un 33%, en comparación con el 13% inicialmente previsto, y en Europa en el 18%. La evolución del ciclo está siendo más favorable de lo esperado y las tendencias estructurales continúan impulsando al alza los resultados», comentan.
Dado que, en el medio plazo, las bolsas tienden a reflejar la evolución de los beneficios, creen que «esta dinámica proporciona un sólido respaldo a las valoraciones».
Respecto al balance de riesgos, señalan que «el mercado descuenta en la actualidad un escenario exigente en variables clave como petróleo, expectativas de tipos o rentabilidades de los bonos».
«Nuestro escenario central es más constructivo de cara a 2027. El petróleo cotiza en torno a 103 dólares el barril y esperamos una moderación hacia 80 dólares a medida que se relajen las tensiones geopolíticas. En política monetaria, estimamos que el BCE llevará los tipos hasta el 3,00%- 3,15% en 2027, lo que implica dos subidas adicionales frente al menos tres que descuenta el mercado», detallan.
RENTA FIJA
En lo que respecta a los bonos, los estrategas de Bankinter ponen el foco en su previsión de unos «bancos centrales más duros por la inflación», por lo que creen que es «momento de duraciones cortas (menos de 5 años) y calidad».
«Las perspectivas de inflación se incrementan, tal y como reflejan las últimas previsiones macro de los bancos centrales. La Fed estima que el deflactor de consumo privado PCE se situará en +2,3% en 2027 y +2,1% en 2028. Por tanto, su objetivo de +2,0% no se alcanzará hasta 2029. El BCE proporciona estimaciones similares: +2,5% en 2027 y +2,1% en 2028″, indican.
Aunque por el momento no ven efectos de segunda ronda, estos expertos sí insisten «en la posibilidad de que el shock energético termine permeando en la economía«, y explican que «ante este escenario el mensaje de los bancos centrales es contundente: reiteran su compromiso con la estabilidad de precios, lo que anticipa una política monetaria más restrictiva».
Por otro lado, señalan que «la macro está siendo más resistente de lo esperado», puesto que «en Europa el crecimiento del PIB sorprendió al alza», mientras que «el BCE revisó a mejor sus previsiones de crecimiento para 2027 hasta +1,4% y mantuvo para 2028 el +1,5%, gracias al buen comportamiento del consumo privado y del gasto público».
«En EEUU la economía sigue fortaleciéndose y la Fed también elevó previsiones de crecimiento de PIB para 2027: +2,4% y mantuvo 2028 en +2,2%. Con ello, insisten en que la economía es lo suficientemente fuerte como para poder hacer frente a un entorno de tipos de interés más altos», concluyen.













